En los párrafos que á continuación, vamos á copiar, tomándolos de una correspondencia que con fecha de Diciembre último publica Las Novedades de New-York verán nuestros lectores delineado á grandes rasgos el tipo exactísimo, por no decir prototipo, de uno de esos presuntos regeneradores que, embozados en el manto de una fingida democracia y de un más ficticio amor al pueblo, del cual quieren erigirse en modernos campeones, no hacen en realidad otra cosa que dejarse llevar por los tempestuosos vientos de sus ambiciones de preponderancia y mando, tener a la sociedad de que son azote en continua perturbación, provocar y atraer sobre ella incesantes infortunios y conflictos sangrientos, imitar sin escrúpulo al Capitán Araña en sus empresas y planes revolucionarios y desmentir constantemente con sus hechos y sus instintos autocráticos y despóticos los sentimientos liberales y democráticos de que para atroz sarcasmo se envanecen y blasonan en todos los tonos del diapasón.
31 de marzo de 2014
24 de marzo de 2014
Parte de Villarreal
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| Eulogio Villarreal |
Brigada de artillería
El que suscribe da cuenta al señor Coronel Comandante en Jefe de las ocurrencias siguientes:
Ayer a las 6 tres cuartos A.M. recibí la orden de acompañar con una pieza de artillería al Capitán de la compañía de cazadores del Batallón 4° de Línea, señor San Martín, con quien nos dirigimos al oriente del pueblo; dicho señor me ordenó colocarme con mi fuerza en una pequeña prominencia del terreno que dominaba todo el campo.
A las 7 el enemigo rompió el fuego sobre nosotros y lo sostuvo hasta las 10, hora en que abandonó el campo.
23 de marzo de 2014
Parte de S. Zapata
22 de marzo de 2014
Parte de Martínez
Alto de la Villa, Moquegua, Marzo 25 de 1880.
Señor Jeneral:
Cumpliendo con las órdenes de V. S., trasmitidas por el capitán de injenieros señor Francisco J. Zelaya, el día 21 del actual, a las 9 P. M., en virtud de las cuales esa misma noche mi batallón debía salir a flanquear al enemigo que se hallaba situado en las trincheras de la famosa e histórica cuesta de los Anjeles, inmediatamente después de recibir esta orden salí acompañado de mi segundo jefe, sarjento mayor don Juan F. Larrain, para hacer los reconocimientos necesarios a fin de encontrar un sendero fácil que me condujese a través de potreros, tapias i tupidas enramadas hacia la base de los cerros que íbamos a subir.
Parte de Baquedano
Moquegua, Marzo 27 de 1880.
Señor Jeneral en Jefe del ejército:
El 19 del corriente, a las 12 M., después de los tiroteos de avanzadas que hubo en los días anteriores, de los cuales he dado cuenta a V. S., me puse en marcha en dirección a Moquegua i tomé campamento en Calaluna a las 5 P. M.; de ese día, tomando todas las precauciones para no ser sorprendido.
La división de mi mando, de la cual era Jefe de Estado Mayor el teniente coronel don Arístides Martínez, se componía de las siguientes fuerzas: rejimiento 2° de línea, su comandante coronel don Mauricio Muñoz, que lo era también Comandante Jeneral de la infantería, rejimiento de línea Santiago, comandado por el segundo jefe, sarjento mayor don Estanislao León; batallón Búlnes, su comandante don José Echeverría; batallón Atacama, su comandante don Juan Martínez, i una compañía del rejimiento Buin 1° de línea.
17 de marzo de 2014
Parte de Villavisencio
Al ancla, Callao, Marzo 20 de 1880.
Señor Comandante Jeneral:
Tengo el honor de elevar al despacho de V. S. el presente parte referente a la comisión que he desempeñado en el buque de mi mando, i que S. E. el Jefe Supremo tuvo a bien confiarme.
El 12 del presente zarpé de este puerto a las 11.30 A. M., no habiéndolo hecho mas temprano por la circunstancia que V. S. conoce perfectamente. El 15 por la tarde llegué al puerto de Quilca por convenir así al objeto de mis instrucciones, i allí tuve conocimiento de la ocupación de Islai i Moliendo por las fuerzas chilenas.
En la noche del 15 zarpé del referido puerto haciendo rumbo al Sur, i después de 2 horas de navegación, se avistó un vapor al parecer enemigo, i aunque desvió el rumbo, permaneció a la vista hasta las 3 A. M, a cuya hora volví a tomar la dirección conveniente aumentando el andar para recuperar el tiempo perdido en la noche, i llegar a Arica en hora oportuna para forzar el puerto con buen éxito.
Relato de Horta
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