Con el más viejo de los veteranos
Lo habíamos visto tantas veces frente a la Moneda con su viejo uniforme de parada guerrera francesa, pantalones de general alemán y su quepis con un morrión rojo, que la figura de aquel veterano cobraba para nosotros un carácter familiar.
Orgulloso, como penetrado de la misión que le había cabido desempeñar en la vida, parecía trascender de toda su persona un soberbio impulso de raza.
Sólo ahora hemos conversado con el.
- ¿Qué cómo me llamo? José Maria Soto, soldado del regimiento Nº 2 de Línea.
Y Soto se yergue y nos saluda militarmente
- ¿Qué quieren de mi?
- Conversar con usted, que nos diga sus impresiones de la campaña del 79.