20 de junio de 2022

José M. Alzérreca

José Miguel Alzérreca
General de Brigada José Miguel Alzérreca Saldes

Nació en Santiago, el 7 de mayo de 1845. Era hijo de don Joaquín Alzérreca, agricultor y de doña Ramona Saldes.

Ingresó en el Ejército en noviembre de 1865, como Subteniente del Batallón 10° de línea; en marzo de 1866 se encontraba en Valparaíso, en los días en que la escuadra española bombardeó el puerto. En agosto del mismo año fue nombrado alférez del Regimiento Cazadores a caballo y enviado ala frontera araucana en 1868. Participó en las campañas de la Alta Frontera y se encontró en los Combates de Choquechoque, Traiguén, Cautín, río Quepe, Pidenco, Quíno, etc.

Fue ascendido a Teniente en noviembre de 1868. En mayo de 1871 era ayudante mayor y en febrero de 1872, Capitán de la misma unidad, vale decir, Cazadores a caballo.

Durante la Guerra del Pacífico estuvo presente en la Toma de Pisagua y en los Combates de San Francisco, Los Ángeles, Pajonales de Sama, Batalla de Tacna y Asalto y toma del Morro de Arica. En abril de 1880 ascendió a Sargento Mayor del Regimiento Carabineros de Yungay y en octubre de 1880, a Teniente Coronel graduado del mismo. Se distinguió por su valor en las Batallas de Chorrillos y Miraflores. En abril de 1881 marchó a los pueblos de San Gerónimo, Santa Eulalia y Callenhuaca, en la provincia de Lima, con la misión de dispersar a los montoneros que se habían establecido allí, lo que consiguió después de varios encuentros. El principal de ellos fue el de San Gerónimo, el 11 del mismo mes y año.

En junio de 1881 era Teniente Coronel efectivo y fue nombrado vocal del Tribunal Militar en Lima. Formó parte de la división que expedicionó al interior del Perú (provincias de Cerro de Pasco, Tarma, Jauja, Concepción, Huancayo), desde el 1° de enero hasta el 28 de julio de 1882, bajo las órdenes del Vicealmirante Patricio Lynch, Coronel José Francisco Gana y Coronel graduado Estanislao del Canto. Se encontró en las siguientes acciones de guerra de la citada expedición; Haillabamba, Marcavalle, Tarma-Tambo y San Juan de la Cruz. En mayo de 1882 fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército de Ocupación del Centro y en junio del mismo, Presidente del Tribunal Militar de Huancayo.

Concluida la guerra, fue designado Edecán del Presidente de la República, con el grado de Coronel y más tarde Intendente de Santiago, “En todos estos puestos demostró sus relevantes dotes de militar y de funcionario”.

En 1891, como General de Brigada y Comandante de la División de Valparaíso, debió asumir —con el General Orozimbo Barbosa— la responsabilidad de la defensa de la zona, a raíz del desembarco de los congresistas en Quintero. Producido el encuentro en Concón, el 21 de agosto y derrotados los balm aced istas, aquéllos optaron por caer sobre Valparaíso por el sur, desde el Alto de la Placilla (26 de agosto), Fueron de nuevo y definitivamente derrotadas las tropas presidenciales. Los Generales Alzérreca y Barbosa permanecieron en la línea de fuego hasta el último instante, hasta el momento mismo en que les fue imposible contener la huida de sus fuerzas. El General Alzérreca se retiró del campo de batalla perseguido por una fuerte patrulla de caballería enemiga. Muerto su caballo por uno de los muchos tiros que le fueron dirigidos y herido él mismo en un ojo, salió a tierra y, revólver en mano pero sin kepí, continuó a pie.

Grupos del Esmeralda y del Tarapacá, que se encontraban en los alrededores y que no habían tomado el camino por temor a los proyectiles que llovían sobre el fugitivo, corrieron entonces a cortarle la retirada. Alzérreca entro a la casa del delegado del Alto del Puerto, don José Espín ola. Fue descubierto a causa del reguero de sangre que dejó a su paso y fue ultimado a balazos y bayonetazos en el lugar de su escondite, el 28 de agosto de 1891.

Sus restos fueron objeto de dos sepultaciones antes de que se les rindiera los honores a que tenían derecho y antes de recibir la apoteosis que se les tributó, el 19 de septiembre de 1922, cuando fueron trasladados a Santiago, junto con los del General Orozimbo Barbosa, para ser depositados en el Mausoleo del Ejército, en el Cementerio General de Santiago.

La ‘‘Estrella de Valparaíso” de 9 de septiembre de ese año, al referirse al sacrificio de los Generales Orozimbo Barbosa y José Miguel Alzérreca, en Placilla, comentó: “Ni uno ni otro vacilaron. Para ellos el precepto constitucional era imperativo y no tenía sino una interpretación: los cuerpos armados no deliberan, Hubiera sido inútil tratar de disuadirlos o halagarlos o atemorizarlos.

Devotos de la disciplina, insensibles a cuanto no fuera el cumplimiento frío y estoico de su deber, se consagraron en cuerpo y alma a la defensa del Gobierno establecido y ni por un instante dejaron de ver en Balmaceda al “Generalí­simo del Ejercito”. Era la tradición militar del Chile antiguo, forjado por el martillo de Portales”. 


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Estado Mayor General del Ejército. "Galería de hombres de armas de Chile" Tomo II. Santiago.

Saludos
Jonatan Saona

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