domingo, 29 de diciembre de 2019

Gregorio Miró Quesada

Gregorio Miró Quesada
Gregorio Miró Quesada, istmeño y héroe naval peruano
(Escrito por Juan España en "La Estrella de Panamá")

Nacido en el istmo, Miró Quesada ingresó a los 16 años a la armada naval peruana y llegó a ser capitán de Navío. Participó en diversos conflictos, entre ellos la Guerra del Pacífico.

El 17 de noviembre de 1838 nace Gregorio Miró Quesada en territorio panameño, hijo de Tomás Miró y Josefa Quesada, y hermano de José Antonio Miró Quesada, recordado en el Perú por su labor como periodista, director y posteriormente propietario del diario El Comercio .

La historia Gregorio, quizás desconocida en el istmo, es rescatada en un ensayo inédito por la pluma del director del Museo Naval del Perú, Francisco Yábar Acuña.

viernes, 27 de diciembre de 2019

Pedro J. Sevilla

Pedro José Sevilla Yturralde
Pedro José Sevilla Yturralde

Nació en Piura, aproximadamente en 1820, hijo de Pedro Nicolás Sevilla y Petronila Yturralde.

Se educó en Chile en el colegio de Mora y fue condiscípulo de don Antonio Varas.

Vicuña Mackenna menciona: "El regimiento 3º Cazadores del Rímac, constaba de 333 plazas, y su jefe (Pedro José Sevilla) que se había batido con valor en Casma y en Ingavi, pasaba a esas horas como una de las esperanzas de honra del Perú, según en otra ocasión lo hemos recordado. El coronel Sevilla era natural de Piura, y según se ha dicho, hijo de ruso en vientre de española, hombre de pelo en pecho y canosa barba, de más de 60 años de edad."

El coronel Pedro José Sevilla fue el jefe de los Cazadores del Rímac, quienes combatieron en El Manzano el 27 de diciembre de 1880, y donde fue tomado prisionero y posteriormente enviado a Chile.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Navidad de 1880


Tela “Navidad de 1880, Regimiento 1° de línea “Buin” en el campamento de Lurín” – Óleo sobre tela, 1.00x 0.70 m. – 2008.
                         
Antecedentes:

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Manuel González de La Cotera

Manuel González de La Cotera
Manuel González de La Cotera 

Nació en Ayabaca (Piura), 1817.

Ingresó a la Escuela de Cadetes de Lima y luego fue enviado a Europa. De regreso en el Perú, sirvió al gobierno de Mariano I. Prado (1876-1879).

En abril de 1879, La Cotera salió del Callao a bordo del transporte Chalaco, que llevaba a los batallones Puno N.º 6 y N.º 8, y cuatro piezas de artillería. Llegó a su destino el 8 de abril. 

La Cotera quedó al mando de aquellas fuerzas, pero por discrepancias con el general Juan Buendía y otros jefes, regresó a Lima, donde estaba al frente del gobierno el general Luis La Puerta.

El 16 de octubre de 1879 La Cotera fue nombrado presidente del Consejo de Ministros y ministro de Guerra. 

El 28 de noviembre de 1879 el presidente Prado retornó a Lima. Después de un intento de renovar a los ministros, el gabinete La Cotera fue ratificado.  

martes, 17 de diciembre de 2019

Diciembre 1880

"San Juan, diciembre de 1880"

Faltando pocos días para navidad, les comparto este dibujo realizado por el artista Hugo Alegre, "San Juan, diciembre de 1880".

domingo, 15 de diciembre de 2019

Juan Buendía

Juan Buendía Noriega
Juan Buendía
(Texto tomado de "El Perú Ilustrado" Lima, 26 de julio de 1890)

El ejército de línea que asistió en formación los días 15 y 16 del presente fué mandado por el General de División D. Juan Buendía, cuyo retrato aparece en nuestra segunda página.

Un libro meditado con la serena imparcialidad del historiador y no las reducidas columnas de nuestro semanario sería preciso para abarcar la última página de la vida del infortunado General cuya nevada cabeza arrostró el peligro en alas de la desesperación en la batallado Tarapacá y cuyos postreros años de una existencia consagrada al servicio de su país han sido abrazados por la fatalidad del inmerecido desastre de San Francisco, donde concurrieron tantas y tan encontradas circunstancias que no es á nosotros á quienes corresponde emitir un fallo sobre acontecimiento contemporáneo de tan formidable hecatombe.

Alberto Pérez Gandarillas

Alberto Pérez Gandarillas
Don Alberto Pérez Gandarillas
Capitán Ayudante del Batallón Melipilla

VII.
Alberto Pérez Gandarillas. hijo de una beldad que ayer viéramos nacer i extinguirse en su propio florecimiento, era, al sonar el clarín de alarma de la guerra, uno de esos apuestos, brillantes i seductores adolescentes que las madres temen i sus hijas adoran en los salones de Santiago. Elegante, espiritual, cortésmente atrevido, buen mozo, i sobre todo esto dotado de esa irresistible "simpatía", que es la belleza del alma extraída de su fondo i derramada por la mano de las gracias en el rostro i en los ademanes de jenerosa juventud, Alberto Pérez Gandarillas habría sido tomado como el emblema de todas las fáciles dichas, de todos los embriagadores triunfos de la primera edad de la vida en que la mujer es alíjera mariposa i el corazón del hombre fúljida llama.

VIII.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Benigno Cornejo

Benigno Cornejo
Teniente Coronel Benigno Cornejo.

La carrera de este  militar  siempre estuvo ornada de rasgos de va­lor y de competencia.  Cuando el grito de guerra hizo el llamamien­to á los hijos de la Patria.  Cornejo estaba en el  batallón “Tarapacá,” y como segundo jefe  asistió á las batallas de San Francisco y  Tarapacá, continuando la campaña hasta hallar su tumba en el lejendario morro de Arica donde el ejemplo de Bolognesi hizo héroes á los que defendían aquella preciosa  fortaleza.

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Texto e imagen tomados de "El Perú Ilustrado" núm 167, Lima, 19 de julio de 1890.

Saludos
Jonatan Saona

José Umitel Urrutia

José Umitel Urrutia
Don José Umitel Urrutia
Comandante de Zapadores

V.
Mandaba en la guarnición del departamento de la Libertad el cuerpo de Granaderos a caballo, por ausencia de su jefe que de enfermedad análoga iría a morir en Lima, el mayor Rodolfo Villagrán, centauro de 30 años; i por no abandonar su puesto fué el primero en sucumbir.

Era jefe de la división a que aquel cuerpo pertenecía, el pundonoroso coronel Urízar Garfias, i por no desamparar ni a su último soldado en nauseabundo hospital, aquel hombre, tranquila i reflexivamente heroico, rindió la vida.

VI
Sucedía todo esto en uno de los valles infestados.

Pero en paraje diverso i mas aciago por su clima, cabía el mando superior a un jefe que hasta el momento de su sacrificio, i aún hasta el presente, era apenas conocido de aquellos que no han seguido al ejército en sus glorias i en sus pruebas con anheloso afán, i ese jefe en su hora perece también en silenciosa i varonil resignación, sin hacer siquiera ostentare la abnegación sublime, de la obediencia magnánima que le retiene en el charco de la muerte.

martes, 3 de diciembre de 2019

Sebastián Luna

Sebastián Luna Bustamante
"Coronel Sebastián Luna

Este distinguido militar, natural de Puno, que se particularizó en el Ejército por su arrojo y constancia desde el comienzo de la guerra, hizo la campaña del Sur y se encontraba al frente del batallón “Caza­dores del Misti” N° 13 con el que concurrió á la batalla del  Alto de la Alianza.”  En esta desastrosa acción de armas cayó gravemente he­rido en el pecho y fué recogido á la carpa de la 4.a ambulancia. 

Momentos después de la batalla, cuando el ejército enemigo estaba ébrio de licor y de gozo, varios individuos se presentaron donde el herido peruano, intimándole que vivase á Chile, intimación á la que el Coronel Luna respondió disparando su revólver al aire con  la voz de “Viva el Perú”.  En este momento fué acribillado de balazos y de bayone­tazos que lo ultimaron.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Marcos Latham

Marcos Latham Squella
Don Marcos Latham
Teniente Coronel Movilizado

II.
Distinguióse el teniente coronel don Marcos Latham, muerto de la fiebre amarilla en las pestilencias de Trujillo el 7 de mayo de 1882.

I en efecto, ¿había al comenzar la guerra una exploración del desierto desconocido, indispensable para las operaciones?

Marcos Latham montaba en el acto a caballo i la ejecutaba.

¿Era preciso llevar un despacho urjente i grave a través de las sombras, del peligro i de la trasnochada?

Marcos Latham era el elejido por el voto unánime del cuartel jeneral.

¿Organizábase en medio de la calma estólida de los campamentos que entonces tenían por único jeneral la mole de la Moneda, organizábase decíamos, una cuadrilla de animosos guerrilleros?