El 1° de octubre de 1803, el rey de España Carlos IV aprobó una Real Orden firmada por su Ministro de Gracia y Justicia, don José Antonio Caballero, por la cual se establece “que el puerto (del Paposo), sus costas y territorio se agreguen al virreinato de Lima, así para el gobierno político como para lo militar”.
Así establece que la nueva frontera sería hasta el Paposo (además lo tuvo que notificar a Lima, Santiago y Buenos Aires) y lo confirmó con la Orden del 17 de marzo de 1805.
Estos son los límites vigentes hasta que se independizan las nuevas repúblicas y que según el Uti Possidetis se debía mantener.
En vista de esto, todo el territorio desde el río Loa hasta el Paposo (incluyendo el desierto de Atacama) correspondía al Perú, y ni Chile ni Bolivia tenían derecho alguno.
Transcribimos el documento respectivo:






