"Ayacucho, á 24 de Julio de 1881.
El señor General Jefe Político y Militar de los departamentos del centro ha remitido á la Secretaría General los importantes documentos que publicamos en seguida. Como se verá, ellos dan cuenta de las proposiciones hechas al señor General Cáceres por el señor Zapatel, á nombre de un grupo del Congreso de Chorrillos, y de las que, así como de su digna respuesta, el señor General hizo sentar acta.
Sin comentario de ningún género entregamos al juicio público los referidos documentos.
Los Senadores y Diputados que suscriben, en virtud de noticias fidedignas recibidas de Chile, que complican la aflictiva situación del país, y también por motivos poderosos de interés público, han resuelto conferir ámplios poderes al diputado doctor D. Daniel Zapatel, para tratar con el Jefe Superior Político y Militar de los Departamentos del centro, señor D. Andrés A Cáceres, sobre altas cuestiones de estado y del modo de salvar la crisis presente. De manera que todo lo que dicho plenipotenciario acuerde con el señor Cáceres quedará aprobado y ratificado por el cuerpo legislativo.
Lima, á 5 de Julio de 1881.
Firmados. J de la Riva Agüero, Francisco Flores Chinarro. L. García, R. Ribeyro, Alejandro Arenas, Emilio Forero, S. Cavero, Manuel M. Salazar, M. Giraldez, Félix Manzanares, Luis Carranza. Manuel M. del Valle, Pedro Correa y Santiago, Pablo Seminario, Nicanor León, J. M. Vega, Emilio Espinosa. B. Salazar.
CONFERENCIA.
El señor Zapatel dijo, poco más ó ménos: que antes de formular en términos concretos las bases del acuerdo para el que había sido comisionado, creía necesario exponer los motivos patrióticos y de conciliación nacional que habían obrado en el ánimo de sus poderdantes.
Después de los combates de San Juan y Miraflores, donde se perdieron casi todos los elementos efectivos con que el país contaba para la guerra, el camino que debió seguirse era el de la paz. Desde aquella fecha se han desarrollado, en su horrorosa plenitud, los elementos anárquicos que comúnmente origina la falta de un poder público que representa los intereses legítimos de todo Estado.
Háse creado por esto una situación tan calamitosa que, si los esfuerzos del patriotismo no lo tratan de combatir, la disolución social del Perú, y acaso la pérdida de su nacionalidad, son la consecuencia fatal del órden de cosas en que nos encontramos. Basta para afirmar este aserto el cuadro horroroso que presenta el país, en el que, las exigencias de los vencedores aumentan á medida que aumenta también el aniquilamiento de cada una de las porciones del territorio nacional.
Restablecer el imperio de nuestras instituciones, única garantía de órden estable; formar el Gobierno de entidades cuyo patriotismo y aptitudes las hagan acreedoras á la confianza pública, sacrificando toda ambición personal ó de partidarismo político, son los únicos resortes capaces de formar un gobierno respetable, que negocie la paz con toda la dignidad y energía de las naciones que, su condición de vencidas no las ha hecho perder los derechos primordiales de su vitalidad é independencia.
Para llegar á este fin, y por que Chile se ha negado y se niega hoy á tratar con el gobierno del señor de Piérola, una necesidad suprema creó el gobierno provisorio, que proclamando la constitución que regía en 1879, facilitaba la reunión del Congreso Nacional, cuyo carácter de legitimidad no podía ser desconocido por nuestros vencedores. Felizmente ese Congreso está reunido, á pesar de los obstáculos opuestos á cada uno de sus miembros para que concurriesen á la capital. Sus labores legislativas van á comenzar en la penosa condición de ver anarquizado el país, precisamente cuando era más necesario que nunca, que la opinión pública uniforme diera fuerza y respetabilidad al poder público, para limitar las exigencias inmoderadas de nuestros vencedores.
Por estas consideraciones, los representantes de cuyo poder estoy investido, no desesperando del patriotismo de uno de los más valerosos defensores de nuestra patria, han creído decoroso y posible, que el general Cáceres prestara el concurso de su prestigio y de la fuerza de que dispone al Gobierno Constitucional que, si aspira á la paz, no la aceptará nunca bajo condiciones humillantes para el Perú.
En conclusión, debo formular las bases siguientes:
1.° Los senadores y diputados que me han conferido su poder, se comprometen de una manera formal y y solemne, á trabajar en sus respectivas cámaras, á fin de que el señor General Cáceres sea elegido 1er. Vice-Presidente provisorio, en el caso de que éste con la fuerza que comanda se adhiera al Gobierno Constitucional.
2.° El General Cáceres continuará ejerciendo el cargo de Jefe Político Militar de los Departamentos del centro.
3. Todas las fuerzas de que dispone el Gobierno Provisorio actual, y las que en adelante se formen, serán comandadas por el señor General Cáceres.
-(Firmado) Daniel Zapatel."
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Según Zoila Aurora Cáceres el diputado Zapatel hizo la propuesta a Cáceres en la reunión que tuvieron en Chicla, el 8 de julio de 1881.
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Boletín del "Diario Oficial" de Ayacucho. Ayacucho 24 de julio de 1881.
Saludos
Jonatan Saona

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