Pertenece don Juan Crisóstomo Carrillo, en Bolivia, a esa raza de hombres múltiples y proteiformes en las manifestaciones de su inteligencia.
El insigne Brocha Gorda, se expresa así, al hablar de este notable boliviano:
"Carrillo juicioso y mesurado en la tribuna periodística y en el parlamento; político sagaz, sin abjuraciones ni odios; hombre de estado, organizador y clarovidente; diplomático a la moderna, leal, franco y sincero, es el mismo Carrillo maestro y juez, el hombre de la juventud, del foro, de la vida edilicia, tipo del gran ciudadano que nada ambiciona y en todo sirve a los intereses de la República".
Nació, don Juan Crisóstomo Carrillo, en Cochabamba, estudiando en la misma, llegando a graduarse de doctor en leyes. Al propio tiempo de concurrir a las aulas universitarias, Carrillo ejercía el cargo de regente auxiliar del Colegio Sucre y luego fué llamado al profesorado de Filosofía é Historia. Después dirigió un liceo en Cochabamba y fundó otro en Punata. Dictó durante varios años múltiples cátedras en la Facultad de Derecho.
Concurrió en 1862, juntamente con Lucas Mendoza de la Tapia, a la Asamblea Constituyente de 1862.
Durante la Presidencia de don Adolfo Ballivián, fué Prefecto de Potosí, y al terminar esa fugaz administración, el doctor Frías, nombró a Carrillo, Prefecto de la ciudad de Cochabamba.
El doctor Carrillo fué llevado por el general Campero al desempeño de las carteras de Gobierno y Relaciones Exteriores. Ocupando este cargo es que concurrió por pedido del Congreso, juntamente con Baptista, en la representación de Bolivia, a bordo de la corbeta "Lackawana", a las conferencias promovidas por Estados Unidos, allí después de la guerra del Pacífico. Entonces Carrillo, planteó resueltamente la doctrina del arbitraje, para solucionar los asuntos internacionales y especialmente, el que se agitaba en ese momento histórico.
A poco pasó al Perú, en calidad de Agente Diplomático, a acordar directamente con su gobierno, las bases de un pacto de tregua que pudiese poner término a la ocupación de Lima, o a una resolución definitiva de paz. Luego, volvió a Lima en 1888, donde corroboró su misión anterior.
En el gobierno de Pacheco, ocupó la cartera de Relaciones Exteriores, donde realizó una labor verdaderamente meritoria y fué acreedor a un voto de confianza del Congreso Nacional.
Carrillo, fué también Ministro de la Corte Superior de Apelaciones, juez en diversas épocas, y en 1880, elegido Vocal de la Corte Suprema de Justicia.
También figuró como Munícipe en la ciudad de Cochabamba, presidiendo el Ayuntamiento.
En 1900, fué enviado en calidad de Ministro Plenipotenciario de Bolivia a la Argentina.
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González y Medina. Editores. "De siglo a siglo. Hombres célebres de Bolivia". La Paz, 1920.
Saludos
Jonatan Saona

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