En la galería de los pocos y brillantes militares que ha tenido Bolivia, la figura del Mayor General Eliodoro Camacho se destaca como una de las más luminosas y venerables.
Nació el general Camacho el 14 de Noviembre de 1831 en Inquisivi, capital de la provincia del mismo nombre, habiendo sido sus padres don José María Camacho y doña Angela Mesa. A la edad de 14 años, convencidos sus padres de que Eliodoro estaba dotado de un talento precoz y prometía grandes resultados, resolvieron llevarlo a Cochabamba, para que en los colegios de la ciudad del Tunari, alcanzara la instrucción a que era acreedor.
Llegado a Bachiller, en la Universidad de San Simón, emprendió la carrera de las leyes y hallándose próximo a optar el título de abogado, acaeció la revolución de Oruro en favor del doctor Linares, revolución tan popular entre la juventud estudiantil especialmente, que influyó en que muchos jóvenes abandonaran las aulas y vistiesen el uniforme, hallándose entre ellos Camacho, comisionado por los universitarios cochabambinos a entrevistarse con Linares. Este ilustre caudillo le prestó singular deferencia y le destinó inmediatamente a organizar las barricadas de Cochabamba, dándole el grado de Capitán. En el ataque que hizo Córdova a esta ciudad, Camacho se condujo valientemente y allí demostró el valor frío e imperturbable que siempre le ha caracterizado. Triunfante la revolución, el joven capitán quizo dejar la carrera y continuar sus estudios, pero Linares se negó a permitir tal hecho, porque comprendió que Camacho era y debía ser un especialista para la organización de un ejército; destinándole, en consecuencia, al Estado Mayor General.
Ya Sargento Mayor en el gobierno de Achá, fué él quien dispuso los planes de ataque para el combate de San Juan, que Melgarejo supo aprovecharlos. Con el grado de Teniente Coronel, concurrió como Diputado a la Asamblea de 1864, poniéndose en las filas de la oposición como ballivianista o septembrista. En la revolución de 1865, organizó en Cochabamba una fuerza que fué a incorporarse a las del general Flores, quién, derrotado en la Cantería de Potosí, hizo que allí se sacrificara estérilmente la juventud cochabambina en particular, muriendo entonces los Galindo, Vila, Moyano y muchos otros. Camacho, prófugo por tal desastre, reapareció en La Paz el 24 de Noviembre de 1870 y en el combate del 15 de Enero de 1871 cayó herido en el pecho. Por su brillante comportamiento de aquel día, Morales lo ascendió a Coronel, graduación que confirmó la Asamblea de 1872.
En el gobierno del doctor Frías, como Jefe del Estado Mayor General, fué Camacho quién sostuvo el régimen legal, triunfando en las revoluciones de La Paz y Cochabamba contra los revoltosos de los partidos de Quevedo y Corral. Daza que se había llevado la fama en esos triunfos con los célebres Colorados, creía que ya fuese el momento oportuno de echar abajo a Frías, y Camacho conocedor de las felonías e hipocresía del ex-edecán de Melgarejo, advirtió del peligro al anciano presidente, comprometiéndose él a desarmar a los Colorados, cosa que Frías no aceptó y de la que en breve tuvo que arrepentirse. Después del audaz golpe del 4 de Mayo de 1876, Camacho tuvo que expatriarse a Chile para librarse de las garras de Daza.
Declarada la guerra con Chile, la juventud de Cochabamba, que había organizado el Escuadrón "Vanguardia de Cochabamba", eligió por su jefe a Camacho, que había podido regresar al país por una amnistía, que decretó Daza poco antes de la ocupación de Antofagasta; pues bien, Daza celoso siempre de Camacho, en vez de encomendarle inmediatamente la jefatura del Estado Mayor General, apenas le nombró comandante de la Legión boliviana. Con el hecho de Camarones, el patriotismo no pudo soportar más tal afrenta y nuestro ejército proclamó a Camacho, su Comandante en Jefe, con cuya autoridad, éste notificó a Daza su destitución.
Se aproximaba el día en que debía definirse la suerte de la guerra, con la batalla del 26 de Mayo de 1880. Llamado el general Campero a hacerse cargo de la dirección suprema de los ejércitos aliados, Camacho estaba en desacuerdo con Montero, Comandante en Jefe del ejército peruano, pues era del parecer de ocupar las alturas de Sama por conveniencias estratégicas innegables, y Montero era de parecer de esperar al enemigo en el campo raso próximo a Tacna; sin duda que el plan de Camacho era el más militar, (cosa que reconoció el general Baquedano, General en Jefe del ejército chileno, como el movimiento que le habría ocasionado la derrota), pero Campero se inclinó al plan de Montero... y ya sabemos que quizá éste fué el motivo de nuestro fracaso. Vencidos los aliados, en aquella batalla, en la cual Camacho confirmó una vez más su renombre, cayó herido y prisionero, permaneciendo dos años en San Bernardo, hasta que se restituyó al seno de la patria. Ascendido a General de Brigada por la Convención Nacional, su regreso fué aclamado por todo el pueblo y Campero le encomendó el Comando en Jefe del ejército que se hallaba en Oruro.
Entre tanto, el país dividido en los tres partidos demócrata, constitucional y liberal, se preparaba a la próxima elección presidencial de 1884. El partido liberal hizo su candidato a Camacho, y su triunfo era inequívoco; cuando confabulados sus rivales Pacheco y Arce, pactaron la proclamación de Pacheco con la condición de que en el siguiente período, sería Arce elegido presidente. Durante el gobierno Pacheco el partido liberal se organizó mejor, pero fué víctima de las más acerbas persecuciones durante la presidencia de Arce. Este sombrío personaje trataba de dejar el mando a su vice-presidente Baptista y, para el efecto, ejerció una intervención electoral la más desenfrenada. El partido liberal insistió en su candidato Camacho, quién en las elecciones de 1892, obtuvo mayoría congresal, ya que la directa del voto popular no se hizo posible, mas Arce urdió una conspiración atribuyéndola a su adversario, y preparó el golpe de Estado el 5 de Agosto, que dió al traste con la esperanza de los buenos bolivianos. Camacho, inícua e injustamente acusado de fraguar revolución, fué desterrado a la Colonia Crevaux, al mismo tiempo que muchísimos-representantes nacionales y ciudadanos prominentes de la República eran apresados, confinados o extrañados, mientras un Congreso ilegal de suplentes, proclamaba a Baptista Presidente Constitucional....
Reemplazado en la Jefatura del partido liberal por el coronel Pando, en 1894, Camacho se retiró a la vida privada, hasta el 12 de Diciembre de 1898 en que tomó parte en la revolución federalista o liberal de ese año. La Junta de
Gobierno, le nombró General en Jefe del Ejército, y después del triunfo obtenido por los liberales, la Convención Nacional de Oruro lo ascendió a la alta clase de Mayor General, a poco de este ascenso, agobiado por las enfermedades, achacoso ya y aún harto decepcionado, Camacho falleció en esta ciudad el 13 de Noviembre de 1899.
El general Camacho ha sido uno de los más preclaros estadistas del país Aparte de sus descollante talentos militares, era un escritor eximio. Correcto, elegante en su lenguaje, su estilo es brioso y saturado al propio tiempo de la más ingenua filosofía. Ha dejado algunas obras escritas que perpetuarán su memoria, sobresaliendo entre éstas su programa político liberal que proclama avanzados principios para la época en que se produjo, al mismo tiempo que contiene preceptos de moral cívica, dignos de épocas de mayor progreso institucional que la que alcanzábamos entonces.
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González y Medina. Editores. "De siglo a siglo. Hombres célebres de Bolivia". La Paz, 1920.
Saludos
Jonatan Saona

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