18 de marzo de 2024

17 de Marzo de 1880

Ceremonia de bendición de la placa, 1918.

17 de Marzo de 1880 
En el continuo trascurso de los años sucede con un pueblo lo que pasa en particular con cada individuo: una serie de acontecimientos que le pertenecen, que son la obra de su vida, entre los que se entremezclan dolores y alegrías, desfallecimientos de los días de desgracia con las esperanzas y anhelos de los días en que la pujanza de su esfuerzo y de su voluntad son ejercidos para tener un puesto en la obra común que ha de legarse a las generaciones venideras; todo, va arrastrado por la eterna corriente, sumérgese en las aguas de Leteo, fúndese luego en el conjunto para constituir una época, y la obra de una y a veces varias generaciones dá la resultante total que corresponde al valor intrínseco de una nación en cada uno de los periodos de su historia.
 
Pero en el conjunto de acontecimientos hay unos que la convulsionan, exigiendo de ella sacrificios y esfuerzos supremos que hacen realizar entonces sus hijos hechos que se destacan, para los cuales el tiempo que conduce al olvido ejerce un efecto contrario, pues en vez de opacarlos contribuye a que se vean en todo su esplendor y excelsitud, como para reconfortar los nobles sentimientos en todo y hablarle las generaciones que se sucedan de aquellos hechos culminantes como una lección virilidad y patriotismo a través del tiempo. 

La hazaña realizada por la corbeta "Unión" al romper el bloqueo de Arica el 17 de Marzo de 1880, al mando de su comandante el capitán de navío graduado, hoy contralmirante y gloria de nuestra armada, D. Manuel Villavisencio pertenece a esa clase de acontecimientos en los cuales encuentra su más alta expresión el valor, la abnegación y el patrio amor. Es en sí toda una epopeya grandiosa, inolvidable, en la cual la gloria coronó con los laureles de la inmortalidad a los valientes que actuaron en aquella acción.

Esta atrevida empresa fué prodigio de habilidad y valor. El 12 de aquel mes zarpaba la corbeta del Callao, conduciendo un valioso cargamento para el ejército del sur y cinco días después, el 17, a las cinco de la mañana fondeaba en el puerto de Arica, bajo las baterías del Morro, en medio del entusiasmo de los nuestros  y de la admiración de los marinos extranjeros que fueron testigos de la serenidad y audacia que desplegaron sus tripulantes.
 
El éxito lo obtuvo en estas circunstancias la corbeta  burlando el bloqueo  que realizaban el monitor "Huáscar" y el vapor armado "Matías Cousiño", buques que solo se dieron cuenta de la presencia de la presencia de la "Unión" cuando despuntó el día y la vieron fondeada al lado del monitor "Manco Cápac" que servía de batería flotante en aquel puerto. 

Desde las 8 y 30 de aquella mañana tuvo que soportar nuestra nave los disparos del "Huáscar" y los del "Cochrane" y "Amazonas" que se habían unido a éste, contestándolos en unión del "Manco Cápac" y de las baterías de tierra hasta las dos y treinta la tarde en que los buques enemigos se pusieron fuera de tiro para colocarse en posiciones tales que hicieran imposible la salida de la "Unión". 

Pero donde culmina aquella acción es a las cinco de la tarde de ese día, en que la corbeta inicia la peligrosa empresa de volver a romper el bloqueo, cuando audaz y ligera, con toda la gallardía que le daban el valeroso comportamiento de quienes la por entre, las naves chilenas. enarbolando nuestro glorioso pabellón, hizo rumbo al sur, pasando cerca de la isla del Alacrán y arrancando de los defensores de la plaza y de los de las naves extranjeras hurras atronadores de admiración y entusiasmo, burlando una vez más a los buques enemigos en plena luz del día, arrebatándoles los laureles de la victoria y escribiendo así una de las páginas más brillantes de la historia de nuestra marina militar. 

Pudo la pericia y el heroísmo más que el número de buques y la poderosa artillería que poseía el enemigo. Nuestra débil nave pasó cerca de ellos, siguió su rumbo cercano a la costa, para luego despegarse de ella, perderla de vista, lanzarse en la majestuosa inmensidad del océano y dejar completamente burlada a la poderosa escuadra chilena.
 
Si grande fué la obra que entonces realizaron los esforzados tripulantes de la "Unión" que debemos mostrar con orgullo ante propios y extraños, grande debe ser también la gratitud del país hacia quienes tan alto pusieron aquel día el nombre de la marina del Perú. 

De los jefes y oficiales que actuaron en aquella acción sobreviven: el señor contralmirante D. Manuel Villavicencio; capitán de navío D. Ramón Sánchez Carrión; capitanes de navío graduados, D. Emilio M. Benavides y D. Alfredo Villavicencio; capitán de fragata. D. Emilio Díaz; teniente 1°. D. Enrique Gamero: guardia-marinas, D. Tomás 2°. Lama y D. Enrique Chávez. 

La "Unión" era de madera, fué construida en San Nazaire, Francia, en 1866 y contaba con un armamento de catorce cañones de avancarga. Después de su gloriosa expedición, realizó algunas más, y cuando el desastre se hizo completo, perdida la batalla de Miraflores el 15 de Enero de 1881, fué incendiada y hundida por sus tripulantes al norte de la bahía del Callao. 

Durante treinta y siete años hemos contemplado uno de sus mástiles, irguiéndose ante los embates del tiempo y del mar, como heraldo que nos recordaba las glorias que habían alcanzado la corbeta y la deuda de gratitud que la nación tiene para los bravos que la tripulaban. Una feliz iniciativa del señor capitán de corbeta D. Manuel I. Vegas, que extrajo dicho mástil del lugar en que se hallaba y lo entregó al señor director de la Escuela Naval, capitán de navío D. Ernesto Caballero y Lastres, ha permitido que el día del 38 aniversario de la ruptura del bloqueo de Arica, fuese inaugurado en la esplanada de dicho establecimiento, como un modesto, pero elocuente monumento en cuyo pedestal se ha fijado una placa conmemorativa. 

Fué una escena conmovedora en que se hizo la apoteosis de aquellos héroes. Los que han sobrevivido a aquella acción, ese día, al conjuro de los recuerdos, no lo dudamos, habrán visto en las lejanías del pasado, vívida, intensa, entre destellos de gloria, aquella épica jornada realizada por ellos al pie del Morro solitario. 

Ceremonia de inauguración en la Escuela Naval del monumento conmemorativo a la ruptura del bloqueo de Arica por la corbeta "Unión".
A la ceremonia que tuvo lugar en dicho instituto en la mañana del domingo 17 de Marzo de 1918, aniversario de aquel hecho de armas, concurrieron los sobrevivientes de la gloriosa nave, los señores Ministros de Estado, Presidente del senado de la República, senadores del Congreso nacional, Prefectos de Lima y Callao, Alcalde Municipal, jefes del Estado Mayor del Ejército y de la Marina; jefes y oficiales francos de ambas instituciones y demás autoridades políticas y militares; así como comisiones de las distintas instituciones y distinguidas personas de la sociedad de este puerto y la capital.

El batallón naval y la compañía de alumnos de la Escuela con sus respectivos estandartes rindieron los honores correspondientes.

Antes de la inauguración el capellán de la Escuela, en un altar portátil, celebró una misa de campaña, pronunciando una brillante alocución patriótica, al término de la cual se descubrió la artística placa a que hemos hecho referencia.

La placa que se ha colocado en el pedestal que soporta el mástil de la "Unión" tiene grabada la siguiente inscripción: 
"La Escuela Naval en homenaje a los tripulantes de la corbeta "Unión'' - Abtao 1866 - Arica 1880". 
El grabado constituye una obra de arte del notable escultor Agurto.


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Folleto "17 de Marzo de 1880". Lima, 1918.

Saludos
Jonatan Saona

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