8 de julio de 2026

Reconcentración en Tarma

Estanislao del Canto
Reconcentración de la división (chilena) en Tarma

Por lo ya relacionado se comprenderá lo difícil que era la permanencia de las tropas chilenas en la ocupación de las Sierras del Perú; tanto más cuanto que era evidente el levantamiento jeneral de todos los pueblos i, sobre todo, porque yo tenia órdenes claras para esterminar a los revoltosos; i habría sido hasta inhumano cumplir fielmente con las instrucciones, porque habría tenido que ejecutar inútilmente una inmensa mortandad de indios, para poder quedar gozando de tranquilidad; pues, ésta no se obtendría sino con el esterminio casi total de los habitantes de la Sierra. Por otra parte, yo veía que el señor Jeneral en jefe no tomaría otra determinación que retirar las tropas chilenas de Huancayo i reducir la línea de ocupación desde Concepción; esto es, un trayecto de solo cinco leguas, lo que para el caso era igual, porque siempre quedaban espuestos los destacamentos a ser atacados por fuerzas considerablemente superiores; i lo que convenía era tener guarniciones tan reforzadas que hicieran imposible al enemigo reunir fuerzas convenientes para atacarlas.
Es por todo esto que yo pensé que las instrucciones del señor Jeneral en jefe no correspondían a la situación en que se encontraba la división, i por lo cual resolví reunir en junta de guerra a los señores jefes, comandantes de los cuerpos, con el objeto de ilustrarme con sus opiniones; pero de ninguna manera para tratar de evadir mi responsabilidad, puesto que conocía perfectamente lo dispuesto por el articulo 27 título 59 de la Ordenanza Jeneral del Ejército. En consecuencia, tuvo lugar esa reunión, i de la cual se levantó el acta siguiente:
«En Huancayo, a nueve días del mes de Julio de mil ochocientos ochenta i dos, reunidos en junta de guerra los señores: Coronel jefe de la división, don Estanislao del Canto, Coronel don Eulojio Robles, Teniente Coronel don José Miguel Alcérreca i don Marcial Pinto Agüero, Teniente Coronel graduado don Eleuterio Dañin, Sarjentos Mayores don Domingo Castillo, don Emilio Contreras i don Rafael González, i el secretario de la división licenciado don Isidoro Palacios, acordaron reconcentrarse en la ciudad de Tarma, por las consideraciones siguientes:

1.a Por no existir en la infantería más municiones que las necesarias para la reconcentración;

2.a Por estar interceptadas todas las vías de comunicación, i porque para obtener recursos seria necesario custodiar cada convoi con la tropa de la misma división, situación verdaderamente insostenible, a consecuencia de la epidemia de tífus que aflije al Ejército;

3.a Porque estando reducida la esfera de acción del Ejército solamente a las pequeñas poblaciones circunvecinas, i no teniendo éstas recursos para sus propios habitantes, la manutención de las tropas es completamente insostenible;

4.a Porque para la provisión del Ejército no existe en el día de hoi sino un quintal de café, un barril de grasa, ocho sacos de papas, quince quintales de sal, cuarenta sacos de cebada, i cerca de cien animales vacunos, alimentos deficientes para el rancho de un día;

5.a Porque el contratista de la provisión del Ejército no puede continuar abasteciéndolo por los motivos ya dichos de intercepción de los caminos por los montoneros;

6.a Porque existiendo en Concepción i Jauja guarniciones de solo una compañía, i no pudiendo reforzarse esos destacamentos a consecuencia de la escasez de víveres, quedan espuestos a ser asaltados por fuerzas superiores;

7.a Porque necesitando reforzar la guarnición de la Oroya i ocupar otros puntos intermedios a fin de obtener una comunicación espedita desde Chicla, se hace indispensable la reconcentración para no dejar puntos espuestos a ataques;

8.a Porque se hace difícil por ahora i en pocos días más imposible, el forraje para la caballada i para las mulas de la artillería;

9.a Porque la división está en un lamentable estado de salubridad, pues en la actualidad hai cuatrocientos setenta i tres enfermos, siendo de notarse que ha habido doscientas treinta i siete defunciones a causa de la epidemia i setenta i tres muertos por el enemigo, sin contar las defunciones de oficiales e individuos del cuerpo sanitario.

En fé de que este es nuestro modo de pensar, suscribimos la presente. -E. del Canto.-Eulojio Robles.-J. М. Alcérreca.-Marcial Pinto Agüero. -Eleuterio Dañín.-Domingo Castillo.-R. González.-Emilio Contreras. Isidoro Palacios».

Al mismo tiempo remití al jefe del Estado Mayor Jeneral una nota en que le daba cuenta del acta que enviaba al señor Jeneral en jefe del Ejército; esa nota decía así:
«Huancayo, 9 de Julio de 1882. -Hoi remito al señor Jeneral en jefe un acta esplicativa de las razones que he tenido para reconcentrar en Tarma la división de mi mando.

Ruego a US. se sirva impartir las órdenes del caso para que a la mayor brevedad nos trasporten a Tarma unos cincuenta a cien mil tiros de infantería para rifles Comblain i Grass, como igualmente los víveres necesarios, i forraje para los animales, pues no contamos con ninguno de estos recursos. Me permito manifestar a US. que cuánto convoi mande debe venir bien resguardado, pues se me asegura que en las alturas de Huari, entre Pachachaca i Oroya, hai montoneras i aun un batallón organizado.

Si los víveres i municiones no llegan, la situación del Ejército va a ser desesperante; por lo tanto, espero que US. se servirá dar la importancia necesaria a mi pedido.» 


**********
Del Canto, Estanislao. "Memorias Militares del Jeneral D. Estanislao del Canto" Tomo I. Santiago de Chile, 1927.

Saludos
Jonatan Saona

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

.

...