lunes, 27 de octubre de 2014

Protocolo 22 octubre

PROTOCOLO NÚM. 1.

A bordo de la corbeta norte-americana Lackawanna, en la bahía de Arica, a 22 dias del mes de Octubre del año de 1880, reunidos los Plenipotenciarios, a saber:

Por la República de Chile, los Excmos. señores Eulojio Altamirano, Eusebio Lillo i coronel don José Francisco Vergara, Secretario de Estado en los departamentos de Guerra i Marina;
Por la República de Bolivia, el Excmo. señor Mariano Baptista;
Por la República del Perú, los Excmos. señores Antonio Arenas i Aurelio García i García.

En presencia de los Excmos. Representantes de la República de Estados Unidos de Norte-América, señor Tomas A. Osborn, acreditado cerca del Gobierno de Chile.
Señor Isaac P. Christiancy, acreditado cerca del Gobierno del Perú; i Jeneral Carlos Adams, acreditado cerca del Gobierno de Bolivia.

El Excmo. señor Osborn, Decano de los Ministros norteamericanos, hizo presente que los tres Representantes de los Estados Unidos habían tenido a bien nombrar a don Carlos S. Rand como secretario e intérprete suyo, i suponía que cada Legación tenia nombrado uno ad hoc; rogaba, por tanto, que si en las traducciones que hiciese el señor Rand, como intérprete, se advirtiera la menor inexactitud, se sirviesen hacerla notar en el acta.

El Excmo. señor Osborn espuso en seguida que los Representantes de los Estados Unidos deseaban que se abriesen las sesiones de esta Conferencia omitiendo toda ceremonia que no fuese exijida por la gravedad del caso; 
que creen inútiles en este momento entrar a considerar el oríjen de la mediación propuesta por los Estados Unidos o la prioridad de su sujestion; 
que es muí grato constatar que la Conferencia es un hecho consumado, patentizado hoi por la presencia aquí de los Excmos. Plenipotenciarios que la componen, i que es de esperar que iniciarán sus deliberaciones con el propósito sincero de conseguir el alto objeto para el cual han sido convocados; que consideran innecesario asegurar que el Gobierno i pueblo de los Estados Unidos sienten un ínteres profundo por el bienestar de las tres naciones beligerantes, i que no podia ser de otro modo, desde que los Estados Unidos inauguraron en América el gobierno republicano, siendo, por tanto, hasta cierto punto responsables de la existencia de sus instituciones; 
que habiendo sido los primeros en reconocer la independencia de estas repúblicas, no han dejado de seguir con atenta mirada, desde entonces hasta hoi, los esfuerzos que han hecho para mantenerse a la altura de los progresos de la civilización, regocijándose con sus adelantos i prosperidad; que, como es sabido, las instituciones republicanas están hoi puestas a prueba ante el mundo, i todas las naciones aquí representadas tienen igual interés en que se obtenga de ella un éxito feliz;
que, por tanto, es natural que deploren profundamente la existencia del estado actual de guerra i que anhelen su terminación; 
que este es el sentimiento que ha inspirado la actitud asumida por el Gobierno de los Estados Unidos, el cual abriga la sincera esperanza de que antes de cerrar sus sesiones esta Conferencia se pueda alcanzar una paz honrosa i duradera;
que sin duda los Plenipotenciarios de las tres repúblicas se hallan penetrados de la verdadera posición que ocupan los Representantes americanos; 
que, no obstante, no consideran de mas advertir que se proponen no tomar parte alguna en la discusión délas cuestiones que se someten a la Conferencia, i que las bases bajo las cuales pueda celebrase la paz son materia de la competencia esclusiva de los Plenipotenciarios; pero que, sin embargo, se hallan dispuestos i deseosos de ayudar a los negociadores con su amistosa cooperación, siempre que ella sea estimada como necesaria.
Concluyó con las siguientes palabras: "Os ruego, señores, os suplico que trabajéis con anhelo para conseguir la paz; i espero, en nombre de mi Gobierno, que vuestros esfuerzos os conducirán a ese resultado."

Inmediatamente comunicó el señor Osborn que debia procederse a la presentación i canje de los respectivoa Plenos Poderes, lo cual se efectuó en el acto, encontrándolos en buena i debida forma.

El Excmo. señor Baptista hizo constar, al exhibir los Plenos Poderes de su colega el Excmo. señor don Juan Crisóstomo Carrillo, Plenipotenciario de Bolivia, que se hallaba imposibilitado de concurrir a esta primera sesión por la seria indisposición que le hacia sufrir su permanencia en el mar. 

En seguida el Excmo. señor Osborn declaró abierta la Conferencia.

El Excmo. señor Altamirano espuso entonces que, en su nombre i en el de sus colegas, se apresuraba a cumplir el primer encargo de su Gobierno, manifestando que los nobles i desinteresados esfuerzos hechos por los dignísimos Representantes de la Union Americana para poner término a los sacrificios de la guerra, empeñaban la gratitud del Gobierno i pueblo chilenos, i que cualquiera que fuera el resultado de las conferencias, i aun cuando no se alcanzara el acuerdo para llegar a la paz, Chile no desconocería nunca la magnitud del servicio; que se complacía en reconocer la exactitud de la observación del Excmo. señor Osborn cuando, para comprobar el interés con que la Gran Nación del Norte mira nuestro desarrollo i prosperidad, recordaba que ella habia sido la primera en reconocer nuestra independencia. Agregó el Plenipotenciario de Chile que las jestiones de hoi eran prueba de que aquella misma noble política seguía ejerciendo su benéfica influencia en estas repúblicas.

Viniendo a la grave cuestión del momento, manifestó que las circunstancias les imponían como deber indeclinable el procurar un desenlace inmediato; que, buscando el procedimiento mas adecuado para alcanzar este fin habian creído necesario agrupar en una minuta las proposiciones que según sus instrucciones debían formar la base del Tratado, a fin de que, considerándolas en conjunto, pudieran los Excmos. Representantes del Perú i Bolivia indicar si podrían abrir las discusiones sobre esas bases; que procediendo de otro modo se corría el peligro de perder lastimosamente el tiempo, pues salvadas las primeras dificultades, no podría haber seguridad de no escollar en la última; que si se aprobaba el procedimiento indicado, pondría un ejemplar de la minuta en manos del Excmo. señor Arenas, un segundo ejemplar en manos del Excmo. señor Baptista i un tercer ejemplar seria entregado al digno Presidente de la Conferencia. El Excmo. señor Altamirano concluyó manifestando qne en la minuta solo se indicaban las principales exijencias de su Gobierno; que mas tarde, si llegaba la oportunidad, se les daria la forma conveniente para que pudieran figurar como artículos de un tratado, i que oportunamente traerían al debate otras proposiciones que, si bien importantes, no se habían incluido en la minuta porque, atendida su naturaleza, creían no habían de ofrecer dificultades insuperables.

El Excmo. señor Arenas dijo: que su primera palabra, a nombre del Gobierno del Perú, era el cordial agradecimiento al de la Gran República Americana, por la amistosa actitud que ha asumido en la actual guerra del Pacífico i por el solícito empeño con que anhela ver terminadas las diferencias que hoi separan a tres repúblicas, en otro tiempo hermanas; que el Gobierno i pueblo peruanos no olvidarán nunca la elevada política i fraternales sentimientos, que desde la independencia hasta hoi han sido los móviles de la conducta internacional de los Estados Unidos; que por lo que respecta a los Representantes del Perú, en estas conferencias, debe declarar con leal franqueza que a ellas les trae la idea de llegar a la paz, siempre que ésta sea igualmente honrosa para el Perú, para Bolivia i para Chile; que en este terreno tratarán con entera buena fe, sujetándose a las prescripciones del honor i de la justicia; que abriga la esperanza de llegar a un arreglo, pero que sino se consigue, quedará a los Plenipotenciarios del Perú la satisfacción de haberse esforzado por restablecer la armonía en este continente; que cree, lo mismo que el Excmo. señor Altamirano, que es conveniente precisar los puntos discutibles, para no perder el tiempo en el examen de cuestiones indeterminadas, i en este sentido acepta la forma propuesta para el procedimiento que debe seguirse; pero, agrega, que las proposiciones que contiene la minuta presentada en este instante por el Excmo. señor Altamirano, i cuyo sentido ignoran los Representantes del Perú, deben ser objeto de un estudio detenido i serio, por lo cual no cree conveniente señalar desde luego, como se indica, el dia para una Conferencia inmediata, i ruega, en conclusión, que se le acuerde el tiempo indispensable para estudiar el asunto, ofreciendo, por su parte, avisar al Excmo. señor Osborn tan pronto como los Plenipotenciarios estén espeditos, para que se sirva citar a una nueva reunión.

El Excmo. señor Baptista dijo: que sentía a su vez la necesidad de espresar el sentimiento de su Gobierno i de su pueblo. Los Estados Unidos habían como creado i modelado las instrucciones democráticas de Sud-América, que desde su nacimiento se desenvolvían a su ejemplo. Estados Unidos tenia una lejitima influencia en el significado i en el progreso de nuestra vida política. No era, pues, estraño que su Gobierno interviniese amigablemente, la primera vez que según el concepto exacto de sus Representantes veía en litijio esas mismas instituciones.
Para mantenerlas concurría el Gobierno de Bolivia a negociar la paz con sinceridad, sin otro límite para su consecución que el derecho i la justicia interpretados, no con el ausilio de la declamación, sino tornados en la realidad de los acontecimientos, tales como se presentaban.
Creia que los Excmos. gobiernos belijerantes propendían a ese fin con seriedad; i que la elevación de ideas i de carácter de los Excmos. señores Plenipotenciarios eran garantía de conferencias eficaces, que se inspirarían, no en las escitaciones efímeras de las pasiones políticas de las tres nacionalidades, sino de los intereses permanentes, mesurados i reales de los países que representaban; que en cuanto a la moción del Excmo. señor Altamirano, entendía que no era una simple minuta de cuestiones, sino una serie de proposiciones, porque solo así se facilitaría nuestra labor, que en este sentido aceptaba por su parte el procedimiento.

El Excmo. señor Christiancy dijo: que tenia poco que agregar a las ideas espresadas por su colega el señor Osborn, Decano de los Representantes de los Estados Unidos, ideas a las que se asociaba en todo; que habiendo sido los Estados Unidos los primeros en establecer en este Continente las instituciones republicanas, ese Gobierno i ese pueblo tienen un vivo interés en la paz i prosperidad de todas las repúblicas de la América del Sur, i en el feliz éxito de sus instituciones, nacidas libremente al influjo de su iniciativa. Que por estos motivos deseaban promover, por medio de sus buenos oficios, cuanto fuese posible para conseguir la paz i la armonía entre estos estados.
Que existían muchas otras consideraciones dignas de ejercer poderosa influencia en el ánimo délos Excmos. Plenipotenciarios de los tres estados belijerantes, aquí reunidos; que sus pueblos tenían un oríjen común, hablaban un mismo idioma, poseían idénticas instituciones, costumbres i modos de pensar, profesaban una sola relijion i que aun los sagrados lazos de la familia los ligaban entre sí; que, finalmente, del alto i distinguido carácter de los Ilustres Representantes, nombrados para tornar parte en las Conferencias actuales, esperaba un desenlace halagüeño.

A indicación del Excmo. señor Osborn, anunciando que todo lo relativo a los mediadores o aquello que interesase a su Gobierno correría a cargo de su Secretario, se acordó que el Protocolo de la Conferencia seria redactado por los Secretarios de las respectivas Legaciones. El Excmo. señor Arenas espresó que el Secretario por parte del Perú era el doctor Mariano Nicolás Balcárcel. El Exorno, señor Altamirano presentó al señor Domingo Gana como Secretario por parte de Chile; i el Excmo. señor Baptista al señor Félix Avelino Aramayo por parte de Bolivia,

Antes de concluir, se convino en que el Excmo. señor Arenas indicaría, por conducto del señor Osborn, el día en que ha de tener lugar la segunda reunión, una vez que se hubiese estudiado la minuta presentada por el Excmo. señor Altamirano, que se acordó insertar en la presente acta.

Con lo cual se levantó la sesión a la 1 P. M.
En fe de lo cual firmaron:
—J. F. VERGARA.—EULOJIO ALTAMIRANO.—EUSEBIO LILLO.
—M. BAPTISTA.—JUAN C. CARRILLO.
—ANTONIO ARENAS.—AURELIO GARCÍA I GARCÍA.
—THOMAS A. OSBORN.—I. P. CHRISTIANCY.—CHARLES ADAMS.
—DOMINGO GANA, Secretario de los Plenipotenciarios de Chile.
—M. N. BALCÁRCEL, Secretario de los Plenipotenciarios del Perú.
—J. AVELINO ARAMAYO, Secretario de la Legación boliviana.
—CARLOS S. RAND, Secretario e Intérprete de los mediadores.
******************
Saludos
Jonatan Saona

1 comentario :

Jorge M. Liendo Seminario dijo...

------ PROCESO U I A ASESORES OFICIALES NNUU PROXIMA DCLARACION INTERNACIONAL ------ DESOCUPACION PACIFICA DE ARICA Y TARAPACA ---20O8-2016.
RESPETO A LA DIGNIDAD Y DERECHO A LA VIDA DE INOCENTES FAMILIAS CHILENAS

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