4 de marzo de 2015

Manifiesto de Rendón

José Manuel Rendón
Manifiesto del Jeneral José Manuel Rendón, ante sus compatriotas, con motivo de la invasión chilena en territorio boliviano.

Compatriotas: 
La historia de todo pueblo tiene sus pájinas solemnes. 
Ellas vienen marcando un período, una época de revoluciones políticas i sociales en el sentido del progreso i de la democracia universal que los siglos afianzan i perpetúan i las jeneraciones recuerdan como ejemplo de abnegación i virtud republicana. 

Dormidos hasta ayer en la almohada siempre cómoda i atractiva de la indolencia, hemos esperado que el estampido del cañón enemigo venga a sacudir violentamente nuestro sopor i a recordarnos que la historia de Bolivia reclama una pájina más, escrita con la sangre de sus hijos,en medio los campos de batalla. 

Manifiesto de Corral

Casimiro Corral
Manifiesto del Doctor Casimiro Corral por la invasión chilena a territorio boliviano

El correo ultimo ha venido a confirmar la noticia de la escandalosa ocupación de nuestras florecientes poblaciones de Antofagasta, Caracoles i Mejillones por fuerzas chilenas; i aun se asegura que quedaba bloqueado el puerto de Cobija.

Se ha consumado esa violenta agresión conculcando las leyes de la guerra, que observan todas las naciones civilizadas.

Se ha hecho ostentación de la fuerza bruta en territorios despoblados i con habitantes inermes i pacíficos, cometiendo con ellos profanaciones i crímenes excecrables.

El Gobierno que ayer se complacía en llamarnos sus hermanos, sus amigos i aliados, hoi acaba de inferirnos el ultraje i la ofensa, a mansalva i con alevosía.

2 de marzo de 2015

Nota sobre Sierralumi

Nota del Alcalde Luis Chaves al General Andrés Cáceres

Comas, Marzo 12 de 1882,
Señor Jeneral:

Con insólita satisfacción elevamos a V. E. la presente nota con el objeto de narrarle someramente un acontecimiento ocurrido en este pueblo con una fracción de araucanos del ejército vandálico de Chile, dignos imitadores de las hordas salvajes de Atila.

Salazar sobre Sierralumi

Sierralumi
Parte de Ambrosio Salazar sobre el combate de Sierralumi

Comandancia de las fuerzas del distrito
Comas, Marzo 12 de 1882

Señor General:
Con especial congratulación, dirijo a V.E. la presenta dando cuenta de un pequeño combate habido en este pueblo con una pequeña fuerza de los bandoleros de América, que siempre conspiran y las más veces realizan su instinto vandálico.

Del Canto sobre Sierralumi

Estanislao del Canto
Estanislao Del Canto sobre el combate de Sierralumi

Marzo 4 de 1882.

Comandancia de la División del Centro

Con el mas profundo sentimiento, doi cuenta a V. S. de que en el día de ayer han sido atacados 30 hombres de carabineros al mando del teniente don Ildefonso Alamos en un desfiladero a inmediaciones del pueblo de Comas. Esta fuerza había sido mandada para traer unos caballos de la hacienda Suitocancha, propiedad del obispo señor Valle, que hasta esta fecha anda prófugo de su diócesis. Se me había asegurado que el número de caballos que había en esa hacienda era cerca de 200, i como tenia necesidad de ellos para atender al servicio de la vanguardia de la división de mi mando, resolví enviar los 30 carabineros.

El empleado de la Comisaria del Ejército don Fernando Jermain se me ofreció voluntariamente para acompañar a la tropa. Como este empleado no tenia quehaceres i sobre todo creyendo que el hecho de acompañar a la fuerza de carabineros sería una garantía más para el buen órden, no tuvo inconveniente para acceder a su petición.

Combate de Sierralumi

Sierralumi
Combate de Sierralumi
por Ernesto Linares M.

El motivo para escribir este artículo es que hoy se recuerda el combate de Sierralumi, un triunfo peruano que tuvimos en el lejano 1882 durante la Guerra con Chile. La importancia del combate radica en que el ejército chileno no fue vencido por el ejército peruano, sino por un grupo de pobladores unidos por amor a la patria.

1 de marzo de 2015

Iglesias en 1885

Miguel Iglesias
Mensaje del Presidente Provisorio del Perú, General Miguel Iglesias, a la Asamblea Constituyente, el 1 de marzo de 1885

Ciudadanos Representantes:

Héme aquí, a la vuelta de un año de fatigosas labores, dispuesto a daros cuenta de cómo he ejercido las facultades que me conferisteis para regir provisionalmente los destinos de la patria.

Os saludo ciudadanos, en este momento solemne, y fijo en que voy a encontraros a la altura de los grandes deberes en las grandes situaciones.

Bien alto os dice la conciencia que la misión que en marzo del año pasado me confiasteis, era como ninguna, difícil, de constante prueba y sujeta a todas las contingencias; que así podía conducirme al éxito por el país ambicionado, como envolver mis levantadas aspiraciones, mi honra y mi vida en una de aquellas catástrofes que sólo se explican en pueblos, como el nuestro, enloquecidos por el dolor de sus recientes desgracias.

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