15 de mayo de 2026

Rodolfo Soria Galvarro

Rodolfo Soria Galvarro
Rodolfo Soria Galvarro

Soria Galvarro fué una brillante personalidad en el campo político y en el campo literario, y tan querido por la juventud boliviana, que le llamó más de una vez su maestro.

Radical de principios, de un avanzado y genuino radicalismo, debió ser el Jefe de ese partido en Bolivia, pero, desgraciadamente, descontando unos pocos jóvenes que lo conocían íntimamente y supieron comprenderlo, la mayoría del elemento juvenil, no estaba suficientemente preparada cuando el Dr. Galvarro, en su momento psicológico, habría surgido, radiante, poderoso, avasallador, en nuestras lides partidistas, y, no es aventurado exponerlo, habría podido, si hubiese arribado al escenario político en los momentos actuales y no en 1890, supongamos; habría podido ascender, decimos, con legítimos títulos, hasta el solio presidencial. Pero él ya envejeció, su espíritu harto fatigado, en la declinación ineludible de la potencialidad intelectual, decepcionado, sufrido y sin más iniciativa, vino a ser una de tantas aquellas selectas mentes que se adelantan a su época.

Escritor distinguido, su pluma bien tajada ha dejado estela literaria ancha y luminosa, a la par que por el nervio de su estilo, la elegancia de la dicción y el fondo substancioso de sus pensamientos, sus escritos pueden reputarse modelos de buen gusto y de bien decir. Ha dejado varios folletos sobre cuestiones, ora políticas, ya económicas, o ya jurídicas; mas, donde encontramos el verdadero terreno de Galvarro es en el diario. Periodista eximio, su inagotable vena journaliste se desborda en la prensa periódica como crepitantes ondas, que arrastraban, que arremolinaban, los sentires populares, cual los haces de césped que a su paso desprende el raudo deslizamiento de las capas líquidas del torrente.

Veámos quién fué Soria Galvarro en las fases diversas de su juventud, edad viril y edad provecta.

Nació este culto y hábil escritor en la ciudad de Oruro, hacia el año 1855, habiendo sido sus padres Don Manuel Soria Galvarro y Doña Cristina Peláez, vecinos muy distinguidos del terruño de Pagador.

Habiendo hecho sus estudios primarios en Oruro, se trasladó a la renombrada Universidad de Sucre, para continuar sus humanidades y la carrera profesional del foro. Antes de cumplir sus 25 años ya era Abogado y como tal elegido Diputado por Oruro. Como representante de su ciudad natal hizo una buena figura en el Parlamento, por su valentía, su brío oratorio y la entereza de sus convicciones.

Un grupo de jóvenes literatos, los más distinguidos de la época, bajo la dirección de Félix Reyes Ortiz, fundó en La Paz el "Círculo Literario", cuyos miembros fueron los Gutiérrez, Méndez, Bustamante, Ochoa, Pinilla, Villalobos, y otros que han figurado y figuran aún entre los más renombrados prosadores y poetas bolivianos.

Allí perteneció también Soria Galvarro, que ha publicado en algunas ocasiones, bonitas piezas literarias y algunas bien sentidas composiciones poéticas.

Durante la guerra del Pacífico, cuando la invasión al Litoral, Galvarro se encontraba como Secretario de la Prefectura de Cobija, trasladóse de allí al Perú; cúpole entonces la suerte de incorporarse en el ejército peruano del Dictador Piérola, habiendo combatido con tal motivo, como simple soldado en la batalla de Miraflores.

Se casó en Tacna con la señorita Etelvina Kamerer y vuelto al país en 1882, fué uno de los primeros en alistarse al Partido Liberal que proclamó el General Camacho su jefe y candidato a la presidencia de la República. Como escritor liberal hizo amplia labor a esta causa en los diarios de Oruro, formando también parte del Directorio liberal de ese Departamento. Como miembro prestigioso del partido liberal ha sido eiegido diputado en algunas legislaturas. En el terreno diplomático le tocó ser Secretario de la Legación de Bolivia en la República Argentina, y durante la administración de Alonso fué acreditado Ministro Plenipotenciario en el Paraguay.

Profesor libre de Derecho, en el gobierno conservador de Baptista, se había llamado a concurso de oposiciones para el profesorado oficial; el Dr. Soria Galvarro quiso obtener la cátedra del primer año de Derecho, y, por tanto, entró sin competidor alguno al examen de competencia. Tocóle sostener una tesis de derecho penal, que el postulante desarrolló y trató con todo brillo, sosteniendo las doctrinas más modernas y radicales de la escuela positivista italiana; su prueba satisfizo al público en general y hasta recibió las felicitaciones del presidente del tribunal, el eximio don Agustín Aspiazu; pero el Ministerio de Instrucción, intolerante, retrógrado, escandalizado por los principios que sostuvo Galvarro le negó la cátedra no obstante la aprobación del tribunal. ¡Incalificable atentado contra la ciencia y el progreso! El ridículo y la condenación de las clases ilustradas del país cayó pues contra ese gobierno clerical. Pero Galvarro en la prensa fustigó merecidamente esos atropellos a la libertad del pensamiento, y a causa de su constante campaña contra los conservadores, fué extrañado a poco a las mortíferas regiones de Covendo.

Cuando surgió al poder el Partido liberal, fué elegido Senador por Oruro, sin dejar nunca su terreno favorito de la prensa, como Director y redactor en Jefe de "El Comercio de Bolivia", y como colaborador asiduo de otros diarios liberales.

Su fatigosa labor intelectual y las enfermedades que había contraído en sus proscripciones, acabaron por minar del todo su robusta constitución y víctima de dolencias crónicas, falleció en Santiago de Chile, en 1916.


**********
González y Medina. Editores. "De siglo a siglo. Hombres célebres de Bolivia". La Paz, 1920.

Saludos
Jonatan Saona

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

.

...