sábado, 26 de abril de 2014

Arco del Puente

Incendio del Arco del puente

Párrafos tomado del artículo "Dios, La Patria y el Arco" del blog calygo.blogspot.com

"Entrada la época de la República, comenzó para el Arco del Puente, como para todos los monumentos de la conquista, el periodo de decadencia, a consecuencia del abandono y la falta de interés por las obras de la colonia. No había quien se preocupara por reparar los daños causados por el paso del tiempo y, sobre todo, las cicatrices que dejaron los proyectiles de las revoluciones.

Y no fue hasta el gobierno de José Balta, en 1868, hombre muy interesado por las obras públicas, que, acercándose un aniversario más de la Independencia Nacional, el Arco del Puente fue completamente reparado y embellecido.

Durante la realización de estos trabajos sucedió una anécdota que podría dar inicio a los lemas en cuestión. El historiador don Ismael Portal dice al respecto lo siguiente: “… y en determinado momento en que para apreciar el estado de los trabajos, asomó por los balcones de Palacio que caen a Desamparados, (José Balta) advirtió que, a causa de la seria limpieza que se efectuaba, había aparecido en grandes y muy borrosos caracteres un rótulo que decía: “Dios y el Rey”. -¡Cómo es eso!- exclamó sorprendido nuestro popular presidente. “El rey se acabó hace mucho tiempo. Ahora debe ponerse ahí (y mando que se ponga): Dios y la Patria””.

El fin del Arco del Puente ocurre, lastimosamente, la madrugada del 28 de abril de 1879, días después de que Chile le declarara la guerra al Perú (5 de abril de 1879). Siendo la una de la mañana de aquella fatídica fecha, mientras la ciudad de Lima descansaba, las campanas de las iglesias, incluida la de la Iglesia de San Pedro una de las más fuertes en sonido, comenzaron a repicar, anunciando un voraz incendio en la Ciudad de los Reyes.

La ciudadanía entera se asomaba a las calles, desde los portones o los balcones, trataban de averiguar el lugar del siniestro; dándose con la pésima noticia de que se trataba del Arco del Puente, que en ese momento se consumía en llamas. En poco tiempo centenares de hombres de toda clase social se daba cita en el lugar para, de algún modo, tratar de detener tremendo daño, pero nada ni nadie pudo detener el triste final del Arco del Puente.

En algo más de una hora, el reloj, que marcaba las dos de la mañana, cayó estrepitosamente en medio de la congoja y desesperación de los centenares de ciudadanos, a los que solo les quedaba el recuerdo, ya grabado en la memoria, de aquella obra de arte. Ya en horas en que el sol alumbraba la ciudad, el pueblo entero vio solo madera quemada en lugar del bellísimo arco que hasta el día anterior estaba allí; ante sus ojos solo había desolación. Solo de esta forma se pudo conocer que la mayor parte del material con que se construyó el arco era roble, situación que contribuyó de sobremanera a que el fuego acabara con ella...."

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Párrafos tomado del artículo "Dios, La Patria y el Arco" del blog calygo.blogspot.com

Saludos
Jonatan Saona

2 comentarios :

Raúl Olmedo D. dijo...

Que interesante información encontramos en este blog !.
Misma que difícilmente encontraremos en las bibliotecas de países vecinos a Perú.
Son como pequeñas ventanas que se abren al pasado y nos ilustran sobre la vida y las costumbres de las gentes, lo que nos ayuda a comprender el estado de avance de un pueblo y su cultura.

El grabado que cita como americano : ¿ No corresponde a una página del periódico británico Ilustrated London News ?

R. Olmedo

Jonatan Saona dijo...

el grabado es de la revista española "La Ilustración Española y Americana", publicado en Madrid el 30 de mayo de 1879.

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