sábado, 13 de julio de 2013

Parte de Concha

Campamento de Tembladeras, Julio 16 de 1882

Señor:
Estando de guarnición en el pueblo de San Pablo, bajo las órdenes del comandante de la plaza, señor Luis A. Saldés, sargento mayor del Batallón Concepción, se avistó al enemigo al amanecer del día 13, no sin haber tenido noticias de él el día anterior.

Al toque de tropa, la de mi mando se encontró lista a marchar y no tardé en recibir la orden de desplegarme en guerrilla a la izquierda del Concepción.

La tropa enemiga, al mando del coronel Iglesias, ascendía, poco mas o menos a 1800 hombres, de los cuales eran 1500 infantes, el resto de caballería y artillería; esta última llevaba  cinco piezas calibre cuatro.


La primera tropa enemiga que fue avistada coronaba los cerrillos de Lagunas, al mando del señor coronel Lorenzo Iglesias y no bajaba de 500 hombres. Recibí la orden de flanquear la derecha del enemigo, y a pesar de un fuego nutridísimo, alcanzamos a ponerlo en completa derrota, dejando éste mas de 200 muertos en el campo de batalla.

Creyendo que no volviesen a atacar mas las fuerzas peruanas, el Jefe de la división me ordenó recogiese el armamento y municiones abandonados en el campo, cuando en el cerro denominado Cardón se avistó una segunda división, al mando del General Miguel Iglesias, una tercera, que desembocaba por el camino recto de Cajamarca, y una cuarta, que venía cortándonos la única retirada que teníamos sobre el ferrocarril.

Derrotada la división del coronel don Lorenzo Iglesias, estuvimos esperando cerca de dos horas que bajase la tropa del Comandante en Jefe de las fuerzas enemigas quienes formaban la segunda división. Obstinándose el enemigo a no abandonar sus posiciones y sospechando el Jefe que la cuarta división nos cortase la retirada, y no teniendo nuestra tropa municiones con que atacar, recibí orden de concentrarme con el Concepción.

La retirada se hizo en el mayor orden.

Es de sobra participarle que la tropa de mi mando no ha dejado nada que desear.

Tengo el sentimiento de anunciarle las bajas de cinco individuos de tropa y la desaparición de los señores oficiales Meza y Salgado. A esto agregaré que el ejemplo de valor y serenidad en el campo de batalla, lo hemos recibido del Jefe de la división sargento mayor don Luis A. Saldés.

Lo que pongo en su conocimiento en cumplimiento de mi deber.

Dios guarde a V.S.
R. Concha Solar.

Al señor Comandante del Batallón Talca
**********************
Saludos
Jonatan Saona

1 comentario :

ws2falcon dijo...

El parte posiblemente alegró a los jefes chilenos. Entonces, San Pablo fué la última batalla de guerra del 79? Siempre se habla de Huamachuco como el último esfuerzo.

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