miércoles, 12 de junio de 2013

Eleodoro Paz Soldán

Eleodoro Paz Soldán

Vio la luz por primera vez el 2 de julio de 1853 en Lima, siendo hijo del Dr.Gregorio Paz Soldán y la señora Isabel González. Desde pequeño Eleodoro tuvo excelente participación dentro de las aulas en la Escuela Normal, el Colegio Guadalupe y que decir en el Convictorio de San Carlos cuyo claustro fue testigo de su extraordinario talento para los estudios. Fue sobrino del historiador Mariano Felipe Paz Soldán .

De estirpe aristocrática, Paz Soldán era digno émulo de una sociedad a la cual siempre brindó lo mejor de sí, logrando siempre admiración de todos los que lo conocían. Aunque tal vez estuvo destinado a hacer un gran papel en política, dejó aquello para dedicarse a enriquecerse por su propio esfuerzo y trabajo. Grandes atributos que en la adultez supo madurar.

Aquella cualidad y emergente sentido altruista fue condicionante para que sea propuesto bombero activo de la “Bomba Lima” por Ricardo Martín Espiell, el 11 de enero de 1874, cuando aun profesaba la soltería y contaba con 21 años de edad y domiciliaba en la calle Zavala N° 128.  Finalmente fue aceptado en la junta general del 7 de marzo del mismo año. 

Es en esta etapa que a finales de año, el 20 de diciembre contrae nupcias con la señorita Julia Falucci formando un amoroso y sólido hogar trayendo al mundo dos bellos hijos: Sofía y Oscar Paz Soldán Falucci. Tuvo destacada participación dentro de la Lima, figura en la relación de socios activos de 1875, 1876 e incluso durante sus años de permanencia, hizo el servicio de Guardia urbana del 23  y 25 de noviembre de 1874. A la guardia del 22 se ausentó excusando sentirse con un problema en el pie.

“ Lima Noviembre 22 de 1874.- Sr. Comandante de la Compañía Nacional de Bomberos Lima, suplico a usted disimule que no pueda asistir al ejercicio de hoy por tener el pie hinchado de un golpe y serme imposible caminar. Espero hará usted presente el motivo de mi falta a la Compañía. Soy de usted U. S. C. att. S. Firma Eleodoro Paz Soldán.

Luego de permanencia y servicios en el área contraincendio, Paz Soldán decide retirarse de su trabajo como bombero en la Lima, a fin de dedicarle todo el tiempo a su querida familia y sus negocios pidiendo él mismo su baja mediante oficio de tesorería el 23 de de febrero de 1877. Fue en ese año que tuvo la desdicha de perder a su adorado padre el Dr. Gregorio Paz Soldán, eminente jurisconsulto y gran magistrado de la ciudad.

A pesar de la perdida irreparable, ello no menguó su carácter haciéndose cargo de todos los negocios familiares, dedicados a la agricultura. A pesar de todo, dos años después el deseo de trabajar y estar en familia se truncó cuando Chile declaró la guerra al Perú y la Patria necesitaba el concurso de todos sus hijos a fin de rechazar la amenaza. A pesar de los ruegos familiares, afincó plaza como simple soldado raso – a pesar de que sus condiciones y porte le daba para más y ser oficial.  – en el recién formado Batallón Ayacucho N° 3 que mandaba el Coronel Manuel Antonio Prado, hijo del Presidente de la República. 

Participó en la batalla de San Francisco y en la Gloriosa jornada de Tarapacá.  La terrible retirada del ejército por el desierto mermó su salud, siendo llevado inmediatamente al hospital militar de Tacna.  Por su participación en las dos anteriores batallas recibió el despacho de SubTeniente de parte del gobierno del presidente encargado General Luis La  Puerta.  En la víspera de la batalla del 26 de mayo de 1880 y con el ejército chileno a puertas, a pesar de su condición y una fiebre alta, ello no fue motivo para buscar su puesto al frente de su cuarta compañía.

Así lo encontramos en los momentos más terribles de la batalla, arengando a sus muchachos temerariamente a pecho descubierto. Aquella acción lo llevó a recibir un balazo en el codo derecho, pero a pesar de ello vivó al Perú .

Avanzando un largo tramo herido y sangrante, faltaban cien metros para coronar sus deseos de matar enemigos, cuando recibió otro balazo en el hombro y un tiro mortal en el pecho, cayendo al suelo gritándole a sus bravos últimos cuatro muchachos que  quedaban todavía vivos “ Adelante” y quienes finalmente cayeron muertos al costado de su valiente Jefe. 

Se ignora acerca del paradero de su cadáver, si fue enterrado en el cementerio de Tacna o si se perdió entre los arenales. Según el historiador Manuel Zanutelli su viuda Julia  Falucci le sobrevivió muchos años ya que en 1938 aun se tenia noticias que vivía. Allá, en el “Campo de la Alianza”  quedaron sembrados todos los recuerdos e ideales de este gran patriota, de este bombero, allá muy lejos de la ciudad que lo vio nacer.
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Texto escrito por Juan José Bardales, en su blog La Bomba Lima
Imagen, fotografía de un militar peruano tomada en el estudio R. Castillo, BNP

Saludos
Jonatan Saona

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