martes, 9 de octubre de 2012

Carta de Rotalde

Al rescate de los héroes empujados al olvido
(Tomado del diario La Primera. 08 de octubre de 2012)

Este 8 de octubre, aniversario del combate naval de Angamos, Susana Rotalde Ramos, nieta del Cirujano Mayor Enrique M. Rotalde, hizo un llamado a honrar y reconocer la memoria de los héroes peruanos que ofrendaron su vida por la patria en esa infausta guerra.

Habla descendiente de médico héroe del “Huáscar

“Lamentablemente hay héroes desconocidos como mi abuelo, que recién hace 15 años logré, con documentos probatorios, que se le rinda los honores que merece y se coloque sus restos en la Cripta de los Héroes del Cementerio Presbítero Maestro”, dice. Añade que lamentablemente hubo equivocaciones en cuanto a algunos de los que acompañaron como tripulantes al contralmirante y héroe máximo Miguel Grau.

Con indisimulado orgullo, Susana muestra los documentos que acreditan a su abuelo como el Cirujano Titular Mayor del Huáscar, lo que asegura, figura en la relación de la tripulación del barco que Chile conserva como trofeo.

Para lograr que su glorioso antepasado sea reconocido, Susana obtuvo la carta del 28 de noviembre de 1917 que su abuelo enviara a otro héroe de esa epopeya, el capitán de navío Manuel Melitón Carvajal. Ambos sobrevivieron al combate de Angamos en malas condiciones de salud. “Mi abuelo quedó ciego y murió antes de los 60 años”, precisa. 

La misiva en poder de Susana demuestra la valentía y el amor al Perú de los heroicos peruanos que en condiciones totalmente desfavorables enfrentaron el artero ataque Chileno.

En la carta de Rotalde a Carvajal se lee: “Contestando a la interrogativa de 25 del presente mes es grato decirte: 1º Que el sitio del “Huáscar” en que fuiste herido, no ha podido ser otro sino el de la Torre de Combate, pues así lo comprueba el proyectil que te extraje del muslo izquierdo a los tres días después estando a bordo del “Blanco” y a cuya operación me acompañó el cirujano de ese blindado; ese proyectil era un pedazo de cobre en forma de S y que servían de sostén para los colchones de la Torre. Creo muy bien que lo hayas guardado para que te sirva de mejor comprobante.

2º El momento en que desapareció el Contralmirante Grau, ha sido por lo menos un cuarto de hora después de haber recibido el “Huáscar” los primeros disparos del “Cochrane”, pues ya yo estaba asistiendo heridos en la 2ª Cámara, cuando hemos visto entrar al teniente Ferrer, que venía de reponer en cubierta el pabellón que había sido arrancado por unas balas, y tenemos que recordar tanto más este hecho, pasado el entusiasta grito que nos dio, vivando al Perú”
Prosigue la misiva “Momentos después recibí la noticia de la muerte del C.A. Grau y entonces he ido a proa con la gente que me estaba destinada para el servicio del hospital; y hemos traído al teniente Ferrer agonizante y a quien pudimos reconocer al pasar por la máquina, cuya cubierta prestaba alguna claridad.

3º Del sitio en que se encontraba el teniente Gárezon, no podré darle razón, sino en el caso final del combate y que fue el momento en que yo volví a la torre a buscarte porque me acababa de traer la noticia de la muerte del capitán Aguirre y de sus heridas. Llegué a la torre en los momentos en que el teniente Gárezon mandaba al alférez Herrera a que se hiciera cargo del manejo del buque. Tengo aún presentes sus palabras: “Capitán Herrera, suba Ud. Y hágase cargo del manejo del buque”.

Denis Merino
Redacción
**************
Texto tomado del diario La Primera. de fecha 08 de octubre de 2012

Nota, el nombre con el que aparece en los documentos de 1879 es Felipe M. Rotalde, pero en este artículo es citado como Enrique M. Rotalde

Saludos
Jonatan Saona

No hay comentarios :

Publicar un comentario

GDP1879 te invita a visitar↓↓↓ Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...