domingo, 27 de noviembre de 2011

parte de Herrera sobre Tarapacá

COMANDANCIA GENERAL DE LA PRIMERA DIVISIÓN.

Pachica, noviembre 28 de 1879.

A horas 1 P.M. del día de ayer recibí orden de marchar con la división de mi mando, que se hallaba en este mismo pueblo, y dirigirme al teatro del combate que libraban nuestras fuerzas con las del ejército chileno en los altos y quebradas de Tarapacá.

Al llegar a 200 metros más o menos de la población de este nombre, se presentó un ayudante de ese Estado Mayor General y me comunicó que, después de llenar en el río las cantinas, atacara por entre la quebrada al enemigo, que en gran número se encontraba parapetado en los caseríos y cercos.

En el acto y en vista de lo accidentado del terreno en que tenía que operar, hice que el batallón Cazadores del Cusco núm. 5 de línea, desplegara sus compañías en guerrilla, marchando tras de ellas con el señor coronel don Víctor Fajardo a la cabeza, el que atacó y tomó la ranchería en que el enemigo se había parapetado. Las otras tres compañías fueron conducidas personalmente por mí sobre el flanco izquierdo y a la misma altura que las anteriores, tanto para proteger a éstas, cuanto para batir a otra parte del enemigo que se hallaba cubierto por los cercos de los potreros y ríos.

El batallón Cazadores de la Guardia núm. 7, al mando de su primer jefe, benemérito señor coronel don Mariano E. Bustamante, y conducido por el Jefe de Estado Mayor de la división, teniente coronel don Adeodato Carvajal, dispuse que marchara sobre el flanco izquierdo y a la altura de las guerrillas del 5º para reforzar con prontitud.

Momentos después de trabado el combate se vio que una fuerza enemiga se dirigía por nuestro flanco izquierdo y conociendo que este movimiento era practicado para rodearnos y atacarnos por la retaguardia, ordené que dicho batallón coronase en el acto la colina inmediata, y batiese a dichas fuerzas, las que al fin, al ver el movimiento y lo ventajoso de la posición tomada, emprendieron inmediatamente la fuga, pudiendo apenas hacerle un prisionero y dejando muerto en el campo un oficial.

A las 5.30 P.M. éramos en lo absoluto dueños del campo en que operábamos, y las guerrillas que dirigía el coronel Fajardo tenían en su poder algún número de prisioneros.

Por los partes de los primeros jefes de ejército, que originales tengo el honor de adjuntar, se enterará V.S. de los detalles de esta memorable jornada en la parte que hemos tenido en ella.

De más sería, señor coronel, encomiar la buena conducta y entusiasmo que han manifestado todos, señores jefes, oficiales e individuos de tropa, pues con ello no han hecho otra cosa que cumplir con su deber.

Dios guarde a V.S.
ALEJANDRO HERRERA.
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Saludos
Jonatan Saona

1 comentario :

miguel angel vargas garcia dijo...

Valioso documento.Gracias por la publicación.

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