miércoles, 22 de mayo de 2019

Jesús Sánchez

(Texto tomado de "El Perú Ilustrado" Lima, 14 de setiembre de 1889)

Jesús Sánchez Gutiérrez

Nació en Arequipa el 15 de Enero de 1858.

Hijo del Sr. Dr. D. Eugenio Sánchez y de la noble matrona la señora Manuela Gutiérrez, fué el segundo varón y último vástago de aquel legítimo matrimonio.

Fueron sus padrinos de pila el Prefecto del Departamento, señor don José Antonio Berenguel y su esposa, la señora Manuela García.

Teniendo su cuna al pié del Misti, en la ciudad tradicional de los terremotos, donde son naturales la altivez y virilidad del carácter republicano, parece que hubiera sacado en su sangre, algo del fuego que devora el corazón de aquél coloso.

Los primeros años de su infancia pasaron halagados por el más santo amor de los amores: el maternal.

Cumplió ocho años, á cuya edad tuvo razón suficiente para poder apreciar el recto carácter del padre y la moral austera de la madre.

Las naturales y expontáneas manifestaciones de su modo de ser, para todo aquello que tuviera relación con los afectos de familia: y á más con los intereses de la República, que por aquella época se agitaban, llamaron sériamente la atención de todos sus parientes, relacionados y amigos.

Su génio altivo, dominante, independiente y libre; pero dotado de un principio natural de justicia, con más los destellos de precoz raciocinio, unidos á un espíritu profundamente pensador, se dieron bien pronto á conocer.

Después que la ilustración y austeridad del padre lo aleccionaron, por si solo, en todos los ramos de la instrucción primaria; y cuando la virtud de la madre inculcó en su alma la fé de las creencias y los deberes de la moral, ingresó al Colegio de la “Independencia” á la edad de 10 años, para continuar los estudios de instrucción media, que hizo de una manera completa y con notable aprovechamiento distinguiéndose en el cultivo de la Filosofía, de la Literatura y de la Historia, los que profundizó, poco después, en la “Universidad del Gran Padre San Agustín.”

En 1873, ingresó á esta Universidad, para hacer el estudio de la Instrucción Superior ó facultativa; y siendo necesario optar por el jiro final que convendría á su futura suerte, con el ejercicio de alguna profesión publica, principió el año siguiente, el estudio de la Jurisprudencia, por ser el foro la carrera á la que desde niño se inclinara.

A fines del año 74 perdió á su padre, y con él, todo el apoyo de su prestigio y de sus luces, de sus relaciones y su influencia.

Era el 28 de Julio de 1876, y Jesús Sánchez Gutiérrez, el joven estudiante, no pudo ser indiferente al día clásico de la República; por eso la saludó con aquella hermosa composición titulada “A mi Patria”, universalmente acogida; siendo una de las primeras que vieron la luz pública. Desde entonces continuó la publicación de tantas otras como “La Libertad,” “El Amor,” “A Bolívar,” “Sillustani,” “A tí,” “La Embriaguez,” “Un recuerdo;” y tantas más que por su sentimiento, naturalidad y fluidéz, le han conquistado con legítima justicia el nombre de literato. En efecto,si en cada una de ellas se examina la expontaneidad con que brota el verso, la finura de la expresión y la propiedad de las imágenes; unido todo ésto á la grandeza de la idea, y la originalidad de los giros, se convendrá, desde luego, que dichas rimas, son el fruto de un corazón que siente y de una cabeza que piensa

Pero continuemos nuestros apuntes:

Recibido de Bachiller en Jurisprudencia el año de 1877 con una brillante tésis sobre la "Libertad Americana", con el grado por premio, de entre los muchos que obtuvo de la Universidad de Arequipa, por su notable aprovechamiento, dió principio á su práctica de Abogado hasta que la declaratoria de guerra hecha por la República de Chile en 1879, lo llevó al Departamento de Puno en servicio del país.

Allí, fué, donde sirviendo de poderoso auxiliar á la autoridad, contribuyó á la formación del Ejército del Sur; y tomando á su cargo la redacción del periódico “El Ciudadano,” que se edita en aquella localidad, defendió con energía y entere za los derechos del Perú. Con sus escritos, consiguió levantar el ánimo del pueblo, abatido entonces por los contrastes de la época, al mismo tiempo que estimulaba el espíritu del soldado para seguir con entusiasmo y abnegación la defensa nacional.

Uno de ésos escritos, el que más honra á Sánchez Gutiérrez por su fuego y amor pátrio, así como por su forma y aliento, es el que sobre ‘‘La Paz ó la Guerra.” publicó dos años después en “La Bolsa,” diario de Arequipa, fecha 1.° de Febrero, con motivo de la pérdida del Ejército peruano en las batallas de San Juan, Chorrillos y Miraflores.

Recibido de Abogado en el año de 1880, fué nombrado Secretario de Cámara de la Ilustrísima Corte Superior de Justicia del Departamento de Puno; cargo que desempeñó con notable contracción y clara inteligencia. Al mismo tiempo, ejercía e profesorado de Historia Universal en el Colegio de San Cárlos, á la par que servía varios puestos concejiles en provecho de la localidad, hasta que por utilizar mejor sus servicios en la guerra nacional fue nombrado por el Gobierno, Subprefecto de la Provincia de Azángaro. Allí, se distinguió como autoridad modelo, logrando regularizar la recaudación de los impuestos, cortando de raíz los abusos de pasadas administraciones, mejorando la localidad, y dando garantías de apoyo y protección á la desvalida raza de los indios. Poco después, desempeñó la Secretaría de la Prefectura, y á continuación el cargo de Auditor de Guerra, ante la Comandancía General en Puno.

En 1881, fué electo diputado por la Provincia de Chancay ante la Asamblea Nacional de Ayacucho; Legislatura á la que no pudo concurrir por hallarse prestando servicios de distinto orden, como Cajero Fiscal de la Provincia Litoral de Moquegua; puesto para el que fué nombrado en Julio del mismo año.

Allí en Moquegua, encabezó la reacción armada, que á fuego nutrido, sofocó e movimiento levantado entónces contra el Gobierno nacional á quien servía.

En Agosto de 1882, optó en la Universidad de Arequipa, el grado de Licenciado, y después el de doctor en la Facultad de Jurisprudencia; y ésto en la fiesta que en honor del Santo Patrón de la Universidad, se conmemora el día 28 del citado mes.

Para tal fiesta, el Consejo Universitario concede, como premio, el último grado facultativo, al alumno que más se haya distinguido en todos los estudios su inteligencia, conducta y aprovechamiento. Para conceder tan elevada recompensa de prescripción reglamentaria, y costumbre tradicional en aquel establecimiento, se tienen en cuenta todos los diplomas, premios y sobresalientes calificativos que en su favor tiene el postulan y de esta suerte, obtenido el mencionado galardón, constituye el mejor timbre toda carrera profesional.

Sánchez Gutiérrez, ha hecho pues, su instrucción con muy valiosos y fundados títulos, en la misma cuna de enseñanza que tuvieron los Valdivia Pacheco, Gómez Sánchez, Ureta, Paz-Soldán y otros más, que forman el orgullo de la Historia Forence y Política del Perú.

En los vários y ruidosos Consejos de Guerra que han tenido lugar últimamente, el doctor Sánchez Gutiérrez ha salvado á los acusados con la sola májia de su palabra y ]a fuerza poderosa de su lógica forence.

A fines de 1883, fué restituido á su empleo de Cajero fiscal del Departamento de Puno, puesto que le confirió el Gobierno Nacional de 1880; y convocada que fué la Asamblea Constituyente de 1884, Para ratificar los tratados de paz de Ancón, la Provincia de Huancané, perteneciente al referido Departamento le otorgó unánimemente el voto de sus ciudadanos, elijiéndolo por su Diputado, para ante aquella Asamblea.

Concurrió, pues, en Lima, á formar Porte del Cuerpo Legislativo. Allí, consecuente con sus principios, y guiado por la honradez de sus propósitos, fué uno de los séis representantes que votaron en contra de los referidos Tratados, porque con ellos se hacía cesión perpetua del territorio de Tarapacá, en favor de la República de Chile.

En esta Legislatura, como en la siguiente de 1885, el doctor Sánchez Gutiérrez, uno de los mejores paladines en las luchas parlamentarias, revelando distinguidas dotes de hombre político y de Estado. En los archivos del Congreso, se conservan discursos suyos, bellísimos y patrióticos, que son el mejor timbre de su carrera y de sus luces.

En aquella Asamblea, obtuvo por elección, y ejerció el cargo de Pro-Secretario del cuerpo Legislativo, siendo así miembro nato de la Comisión de Policía.

Celoso como el que más por el honor nacional; colaborador constante de la paz interna; reformador concreto de la administración; y leal ó incorruptible propagandista de su comunión política, es uno aquellos hombres que sin reservas y sin lucros se dedican por entero al servicio honrado de los intereses de la patria.

El doctor Sánchez Gutiérrez, es por principios y convicción absolutamente federal; y así, ha figurado siempre, como uno los principales miembros del Partido Demócrata.

Su natural talento unido á la vasta instrucción que posee, le hace sacar ventaja en las contiendas parlamentarias y en los informes judiciales; con su palabra docente, entusiasma al auditorio que lo escucha; y he ahí, por que se le reputa con justicia uno de los buenos oradores.

Como socio del “Ateneo de Lima”, y Secretario de la primera sección de Historia y Geografía, ha presentado trabajos dignos de aquél centro ilustrado, donde se encuentra lo más conspicuo de la Literatura Nacional.

Es también, al presente, socio de la Compañía Nacional de Bomberos, Lima,” de la “Sociedad de Preceptores,” del “Club internacional Revolver;” del “Club de la Unión,” y de la sociedad alemana Schützen Verein “Vaterland.”

Actualmente, y desde el año 1884, ejerce su profesión de abogado en esta Capital, con notable prestijio y general aceptación.

La prensa ilustrada que íntimamente le conoce, ha tenido siempre palabras de aplauso para el representante, el abogado, el periodista y el orador.

Esos elogios imparciales, tributados al hombre público, son también los que nos han servido de apuntes para estas sinceres líneas.

Como individuo particular se le conoce un afecto supremo: es para su señora madre, respetable viuda que ha estimulado toda su carrera; á quién debe la mayor parte de su educación, y que forma para él todo el encanto de su vida.

En suma; nuestra última palabra es ésta: el doctor Jesús Sánchez Gutiérrez, es un elemento inteligente, sano y vigoroso para la reconstrucción del Perú y una esperanza segura para su futuro engrandecimiento.

Lima— 1889.

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Texto e imagen tomados del "El Perú Ilustrado" núm 123, Lima, 14 de setiembre de 1889 (suplemento).

Saludos
Jonatan Saona

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