13 de febrero de 2018

Relato de Antofagasta

Relación sobre el asalto de Antofagasta en fecha 14 de febrero de 1879.
(Del Archivo de Nataniel Aguirre).

Autor: Un Diputado por el Departamento del Litoral en la Constituyente de 1878.- (No lleva firma)
"Amaneció el 14 y las naves chilenas (blindados) estaban en son de guerra en la Bahía.

Se anunció que desembarcaban.

Fui a la Prefectura, y allí el Coronel Zapata y los señores Narciso de la Riva, Frankilos Alvarado le acompañaban.

Pregunté sobre la actitud que se debía tomar, y el Prefecto (Zapata) hizo llamar al Coronel Belisario Canseco, Comandante General, para conferenciar. Llegó éste y dijo que la Columna (de su tropa) estaba mal armada

Sin embargo opiné por la resistencia, porque nuestro sacrificio comunicaría ardor y entusiasmo al país.

Se desechó mi pensamiento, apoyándose en el informe que prestó el Coronel Luis Valdivieso, quién apoyó a opinión del Prefecto en razón de que calificaba esa conducta no militar ni patriótica, pues sería llegada la hora del sacrificio. En esto llegó un emisario del señor Sotomayor que era Jefe de los invasores (chilenos).

Dije al Prefecto que contestara protestando.

Este me pidió que redacte la contestación, así lo hice y es la nota de protesta que existe.

El Prefecto, Coronel Zapata ordenó entonces que la Columna partiera para Cobija, pero una turba de rotos rodeó la Casa de Bascuñán Guerrero en la que estaban las Oficinas de la Prefectura y las habitaciones que ocupaba el Prefecto.

Rasgaron la bandera (de Bolivia) de la Prefectura, arrancaron el Escudo de Armas que estaba en la puerta, y lo redujeron a pedazos. Gritaban dando muertes a Bolivia y vivas a Chile.

El Prefecto y los que nos encontrábamos allí, creímos ser víctimas de esa chusma, y entonces me daban razón creyendo que había sido posible y preferible mi idea de pelear en el muelle, antes que dejar impunemente desembarcar a los chilenos.

Se nos ocurrió la idea de salir por la puerta del teatro que comunicaba con la casa de Bascuñán Guerrero.

El Prefecto y demás personas salieron por la puerta del Teatro y se fueron a la casa de De la Riva.

Quedamos yo y el cura Juan Jorge Pizarro Mendoza, quién dijo: ¿Quiere usted salir por la puerta y medio de estos canallas? ¡Que nos maten y que se enloden con la sangre de dos bolivianos indefensos!

Le contesté que sí, y salimos.

Los rotos al vernos solos se contuvieron y nos abrieron paso sin proferir una sola palabra.

Llegamos a la casa de De la Riva donde encontramos a los que salieron por el Teatro.

Allí pasamos ese día, y los emisarios de Sotomayor vinieron con diferentes notas.

El 16 nos embarcamos en el Amazonas y antes de ésto los chilenos registraban nuestros equipajes en el muelle.

El 17 desembarcamos en Tocopilla y formulamos la protesta los tres Diputados del Litoral que habíamos asistido a la Constituyente de 1878, cuyos poderes conservamos según el artículo Tercero de los transitorios de la Carta.

TRABAJOS EN TACNA

A nuestro arribo a Tacna, lo primero que nos preocupó fue el organizar toda la Colonia Boliviana, que antes había estado dividida por opiniones de partido.

Felizmente los más se reunieron y formaron un Club.

En casa de don Rafael Puertas tuvieron lugar las juntas a las que asistían de 600 a 700 compatriotas nuestros.

Se formó el Directorio y en la segunda semana que tuvo lugar el 11 de Mayo se suscribió el acta original, que le emito.

El directorio fue compuesto del Coronel Andrés Soto, del Coronel Raimundo Gonzales Flor, de los doctores Eliodoro Mier, Belisario Tejerina, Severino Campuzano y Rafael Puertas, del Teniente Coronel Pedro Lozano, Comandante Zenón Zambrana y el ciudadano Honorato Blacut. A mi me nombraron Presidente del Club, Tesorero al señor José María Gurruchaga, a quien reemplazó don Agustín Bigniolo.

La segunda reunión tuvo lugar el 15 de Mayo y la tercera el 23 de Mayo.

Sólo he conservado estas tres actas originales que de algo pueden servir en la historia, para demostrar lo que hizo ese grupo de compatriotas en el exterior.

El principal trabajo consistió en apoderarnos de las prensas. En la Revistas del Sur, y El Comercio escribíamos diariamente para despertar las simpatías del Perú en nuestro favor.

No faltaron escritores peruanos que decían que el Perú debía abandonar a Bolivia, y que Chile había hecho esta vez, lo que el Perú pudo hacerlo cien veces antes; Los que creen que el Perú no ha sido asustado por Chile."

**********************
Texto del documento publicado en el libro: "1884 Pacto de Tregua, guerra del Pacífico", escrito por Joaquín Aguirre Lavayén. posteado en facebook por Augusto Sjl.

Saludos
Jonatan Saona

No hay comentarios.:

Publicar un comentario