jueves, 21 de mayo de 2015

Testigo Boliviano en Iquique

Relación Inédita: Diario de un Testigo boliviano
(Texto publicado en Revista Zig Zag, n° 215 en 1909)

De año en año se hace más difícil, al conmemorar el glorioso combate naval de Iquique, encontrar datos o documentos nuevos que puedan despertar el interés del público, siempre ávido de conocer hasta los menores detalles de la gran epopeya. Podemos, sin embargo, por suerte, publicar ahora algo nuevo que, estamos ciertos, interesará mucho a nuestros lectores: algunas páginas del Diario de un espectador, desde las playas de Iquique, del memorable combate.

Nos referimos a los apuntes que llevaba un caballero boliviano, don Pablo Pacheco. residente en esa ciudad el año de 1879.

Naturalmente, no encontraremos en la narración que hace opinión siempre favorable a nuestros gloriosos marinos: pero, por la misma circunstancia, más grande se vé aún el heroísmo de nuestros compatriotas en las líneas de quien los ensalza, sin querer, al hacerse una descripción más o menos exacta de lo que él, como testigo, víó y ha contado.

Además, debemos observar que hay en esta relación algunas inexactitudes históricas que creemos serán fácilmente apreciadas por nuestros lectores.

Este Diario se encuentra Inédito hasta ahora en el archivo de la Biblioteca Nacional de Santiago, sección B.V.M., vol. 227.
Hé aquí, pues, lo pertinente al día 21 de Mayo de 1879:

Combate de Iquique

Miércoles 21 - ¡VIVA EL PERÚ! - ¡VIVA BOLIVIA!
Hoy día el pabellón nacional tremolaba én la bahía a los disparos que se hacía a los buques chilenos. defensores del pillaje y del crimen.
Tremolaba defendiendo una causa santa, la libertad del territorio manchado por el bloqueo de este puerto y vengaba al mismo tiempo los cobardes bombardeos de puertos indefensos.
+ +
Esta mañana, 6 A.M., se divisaban muy afuera dos vapores que venían del Norte. Al principio se creyó fueran buques chilenos, destacados del convoy que partió el 17: más a la media hora se conoció que eran buques sospechosos, pues uno tenía rumbo al sur y el otro se pegaba mucho a la costa. Dicen algunos que la "Covadonga" salió a reconocerlos y regresó a avisar a la "Esmeralda' y que ambos juntos, con el transporte "Lamar" se pusieron en són de combate. Esto debe ser cierto, porque cuando me coloqué de espectador, los buques sospechosos estaban algo afuera y los chilenos habían hecho zafarrancho de combate.

A las 8 A M. los buques se encuentran muy cerca y resultan ser el "Huáscar" (que está muy adentro) y la otra parece la "Independencia"; ya en estos momentos los chilenos conocieron al enemigo y el transporte "Lamar", después de hacer algunas evoluciones, recibió órdenes de la "Esmeralda" para zarpar al sur.

Los dos buques chilenos, "Esmeralda" y "Covadonga", permanecen listos y juntos para romper el fuego.

El "Lamar", forzando su máquina, trato de escapar. El "Huáscar" entonces rompió el fuego disparándole un cañonazo y elevando incontinenti el pabellón peruano, y seguidamente otro y tratando de perseguirlo.

El "Lamar" entonces forzó más la máquina e izó pabellón norteamericano (?). Visto ésto el "Huáscar" regresó y empeñó el combate con los dos buques chilenos . Estos comenzaron a replegarse a tierra. La Independencia, durante este rato, apura su máquina y rompe el fuego sobre la "Esmeralda". En estos momentos la "Covadonga", bordeando la isla, trata de escaparse. Visto esto, la "Independencia", rompiendo sus fuegos sobre los dos buques, emprende su persecución: la "Covadonga" doblando la isla y seguida por la fragata peruana emprende la fuga pegada muy a tierra. Al pasar por el muro se le hicieron de tierra muchos disparos de fusilería. Me olvidaba decir que desde el principio se conoció el deseo de los buques chilenos de acercarse a la población para evitar los tiros de los buques peruanos pues por la topografía de la bahía no podían éstos disparar tiros bajos sin herir a la población: lo que se conoció desde luego por las punterías del "Huáscar, que eran todas altas a fin de librar la población, y por las maniobras del mismo tratando de herir con su espolón a la "Esmeralda"; pero tenía una línea de torpedos que, según había asegurado el capitán de puerto a Porras, defendían a la "Esmeralda". El señor Porras, en compañía del señor A. Loavza, práctico Chekles y otros, se transladaron en un bote, al principio del combate, a bordo del "Huáscar", bajo los fuegos de los buques chilenos, que trataron de impedir la comunicación.

El combate duraba cerca de 1 1/2 hora, entre el "Huáscar" y la "Esmeralda", pero no podía ser de otra manera desde que, por lo que relato mas adelante, no podía el monitor peruano acercarse a la "Esmeralda", la cual se encontraba frente al establecimiento del ferrocarril.

Como estaba muy cerca a tierra, se le hizo uno que otro disparo de rifle, que fué vivamente contestado de a bordo, pues las cofas del buque estaban defendidas con gente que manejaba ametralladoras. La "Esmeralda" hacía un fuego horrible sobre el "Huáscar", a veces por batería completa, es decir, girando en su posición, pero sin variar. En estos momentos llega a la parte del Canal la artillería, 4 piezas al mando del coronel Velarde, y colocándose en los morritos que hay, rompió el fuego sobre el buque chileno, con tan certera puntería, que la cantidad de proyectiles que se le arrojaron la mayor parte cayeron cerca ó dentro del buque. Al principio no pudo contestar a los fuegos de tierra por tener toda su artillería del lado de estribor ocupada. Sin embargo, disparó 3 o 4 tiros, que felizmente no causaron más perjuicios que herir una mula. Junto con la artillería se encontraban detrás de los morritos los batallones 5° y 7°y el Loa, pues una bala del "Huáscar" casi causó horribles desgracias, pues cayó cerca del cuartel del 5° y 7°, por lo que se buscó un paraje seguro y libre del peligro de la caída de obuses.

Después de concluir sus fuegos sobre tierra, la "Esmeralda", bordeando, se colocó trente al Colorado. El "Huáscar" se vino encima y le dió el primer espolonazo. El buque chileno hacía fuego a la desesperada, parecía un volcán: el "Huáscar" se retiró é intimó rendición al buque chileno, que comenzó a cabecear de proa. La contestación del enemigo fué un fuego nutrido. El "Huáscar" entonces se animó y le disparó el 2° y 3° espolonazo, disparándole al mismo tiempo dos cañonazos que mataron como 40 individuos, y una de las bombas que le disparó le destrozó la maquinaria y mató a todos los ingenieros, fogoneros, etc.

La "Esmeralda'' se hundió lentamente y cuando quedaba solamente la popa fuera disparó un último cañonazo, hundiéndose en los abismos con su tripulación. ¡Terrible espectáculo! Cuando se hundía el buque saltaron a la cubierta del "Huáscar" el comandante Prat, teniente Serrano y 5 o 6 individuos más: dicen algunos que el comandante chileno había gritado: "Al abordaje, muchachos" y otros que fué por el golpe del último espolonazo, cuya última suposición me parece más verosímil.

En fin saltaron a la cubierta del "Huáscar", donde se encontraron con un oficial Velarde el que estaba herido, y entonces Prat le disparó su revólver, dejándolo muerto. En el mismo instante él y sus compañeros fueron ultimados por la tripulación del "Huáscar" visto que no se rendían. Prat murió a la 1 1/2 hora después en el camarote de Grau."
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Imagen, portada de la Revista chilena "Sucesos" de Valparaíso, mayo de 1908.
Texto publicado en Revista Zig Zag, n° 215 en 1909

Saludos
Jonatan Saona

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