domingo, 22 de diciembre de 2013

Justificación de Prado

Carta del General Prado. 

A bordo del Paita, Guayaquil, Diciembre 22 de 1879. 
Señor don...
—Lima. 

Estimable amigo: 
Supongo que mi intempestiva salida de Lima haya dado lugar a comentarios de todo género, y no dudo que principalmente los espíritus estrechos se hayan entregado a las apreciaciones apasionadas, sin exceptuar las mas desfavorables, persiguiendo el propósito de no cumplirme justicia jamás y sin darse la pena de reconocer mi espíritu y mis trabajos durante el tiempo que sirvo al país. Pero, tratándose del bien de la República, me sobrepongo a todo, importándome poco el momentáneo sacrificio de mi reputación y mi nombre, desde que me asisten el convencimiento de proceder bien y la esperanza de que después los elevaré a gran altura. 

Si algunos pudieran atribuir a mi marcha reservada un fin mezquino, bastaríales ver que dejo allí mi familia entregada solo al amparo de la Providencia, para persuadirse que únicamente un fin grandioso ha podido moverme a realizar este viaje, cuya reserva y motivos ha llegado la ocasión de explicar. 

Nadie ignora que mientras carezca el país de poderosos elementos navales que siquiera equilibren los recursos marítimos del enemigo, la campaña terrestre tiene que ser para nosotros muy lenta, costosa y difícil.

Por las últimas comunicaciones venidas de Europa, veíamos con sentimiento que, debido en gran parte a competencias y rivalidades de nuestros comisionados, nada se podía hacer ni conseguir respecto a la adquisición de buques. Ese antagonismo había hecho estériles hasta la fecha los mas patrióticos y vehementes deseos del Gobierno y del pueblo. 

Naturalmente, comprendiendo la delicadísima situación, que en su gravedad demandaba urgentemente medidas heroicas, me resolví a venir, y para ello tuve en cuenta las siguientes consideraciones: 

1° Que mi presencia allí y lo que tenía que hacer no era tan esencial que no pudiera ser reemplazada por la del Vice-presidente, al paso que mi venida era de la mayor importancia, porque lo que yo no hiciera no lo haría ningún otro. 

2° Que no debía omitir esfuerzo ni sacrificio alguno para conseguir los elementos que necesitamos, mucho mas no habiéndose conseguido hasta hoy y pudiendo acaso conseguirlos yo, usando de mi alta representación, plenas facultades y relaciones personales. 

3° La oportunidad de poder reunir las personas y recursos para subordinarlos todos a mi voluntad a fin de alcanzar el objeto queme propongo; y

4° La de que con mi venida nada se arriesgaba ni se perdía gran cosa, siendo así que ella podría proporcionarnos lo que hace tiempo buscamos para contrarrestar y vencer al enemigo. 
Si a todo esto se agrega la necesidad de entregar a nuestros acreedores el huano y el salitre antes de que los chilenos se apoderen de ellos y los exploten, se comprenderá la absoluta necesidad de mi venida.

Y me decidí a salir guardando reserva: 
1° Para evitar en lo posible que lo supiese el enemigo, cuyos buques surcaban nuestras aguas del Norte, dos de los cuales detuvieron este vapor algunas horas después que salimos del Callao. 

2° Para evitar discusiones y opiniones, cuyo resultado, en la excitación en que los ánimos se encuentran, hubieran sido contrariar mi marcha y originar bullas y escándalos. 

He aquí ligeramente explicados los motivos de mi viaje y las causas del sigilo con que lo he realizado. Si él responde a mi fe y a mi decisión, nada me será mas satisfactorio que traer algo para hundirme en el mar u ofrecer al Perú la mas espléndida victoria. 

No deja de ser admirable la religiosidad con que han guardado el secreto de mi viaje las varias personas que lo conocían; y esto me consuela mucho porque trae a mi ánimo el convencimiento de que, pensando con cordura, todos han estimado como una necesidad premiosa mi salida y el logro de los altos fines que la inspiraron. 

Sin tiempo para más y deseándole perfecta salud, tengo el gusto de repetirme de Ud. afectísimo amigo y S.S. 
PRADO. 
*********************

Saludos
Jonatan Saona

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Una salida elegante para salvar el pellejo ante la pérdida de los territorios del Sur, lo que queda de escuadra, sin poder hacer frente a la invasión. La crisis de gobernabilidad que se desató en el país aliado. Y a él, que se le hacia responsable de todo lo que ya acontecía. Sabia que venia la crisis de gobernabilidad ante el desastroso escenario de la guerra. Solo quiso salvar la vida, el golpe se venia..tarde o temprano , con el o sin el en el gobierno.

Miguel de Althaus dijo...

Prado tenía minas de carbón en Carampague (sur de Chile) que abastecía a toda la Armada chilena de carbón inclso los que capturaron al "Huáscar"y a toda la Armada chilena hasta el final de la Guerra,compró monitores dee río en los EEUU a precios sobrevaluados;ese es el origen de la fortuna Prado!

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