miércoles, 11 de septiembre de 2013

Arturo Pérez

Arturo Alejandro Pérez Canto

Nació en Santiago el 26 de noviembre de 1864. Fue hijo de Rudecindo Pérez Reyes y Delfina del Canto.

Cursaba humanidades en el liceo de Hombres de Valparaíso, donde se habían radicado sus padres, cuando estalló la Guerra del Pacífico y su hermano Clodomiro partió al norte, a servir como cirujano en el Regimiento Chacabuco, 6 de Línea. 

La partida de su hermano a la guerra le colmó de bríos bélicos. El desembarco en Pisagua y los gloriosos hechos de armas de Tarapacá fueron seguidos con un interés inusitado.

Cuando su hermano, el cirujano Clodomiro Pérez Canto, arribó a Valparaíso a cargo de un contingente de heridos, sería continuamente asediado por las preguntas de Arturo sobre la vida de campaña, el campo de batalla, las marchas, los soldados, el desierto. La victoria chilena en la campaña de Tacna y Arica, le decidieron a ejecutar su plan secreto. Como sus padres no lo autorizaron enrolarse debido a su  edad, se fuga con rumbo al norte en agosto de 1880 y se embarcó en el Matías Cousiño.


En carta escrita más tarde por Arturo a su madre, trata de justificar su intempestivo viaje. Primordialmente, el embarazoso hecho de no haberse despedido siquiera de los padres.
"Mucho he sufrido por no haber podido despedirme de Usted y demás queridos hermanos, pero me fue imposible, porque ni un minuto de permiso concedía el Comandante" (del buque).
Apenas recaló la nave en Arica, desembarcó y luego partió a Tacna, tras del 6º de línea. Encontrado el campamento , Arturo se dio a conocer como el hermano del cirujano Pérez Canto. El Chacabuco, unidad en la cual servía el ahora Subteniente Arturo Pérez Canto, integraba la Brigada de Infantería, de la I División.

En un corto lapso, el soldado había sido elevado a la categoría de oficial. Debió haber demostrado, por consiguiente, un alto espíritu de superación y de disciplina, talento, amor propio y entusiasmo por la instrucción de combate. Lo anterior no era impedimento para que Arturo siguiera siendo un mozo, ya que contaba sólo con 16 años, recién cumplidos.

El 2º Comandante del 6º de línea  Belisario Zañartu, amigo de la familia del joven, tratara de impedir que "este niño Pérez" (como le llamaba) fuese "a servir de carne de cañón" en la batalla que se avecinaba, por la toma de Lima. Hasta le dijo que se debía quedar el día del combate a cargo del equipaje, a lo cual el pequeño contestó:
"Yo cuando vine a ocupar un lugar en las filas del Ejército, fue señor, por estar siempre al lado de mi cuerpo, tomando así parte en las acciones que se hallara, pues considero que sería indigno y ridículo que un oficial, mientras sus compañeros están en medio de la batalla, él con toda sangre fría, permanezca inerte cuidando que alguno no se robe la manta u otra prenda del soldado."
El 13 de enero de 1881, participó en la batalla de San Juan (Chorrillos), como ayudante del Coronel Toro Herrera, obteniendo la honrosa "mención muy especial por su valor y actividad", 

En el mes de marzo de 1882, encontramos al Subteniente Arturo Pérez Canto precisamente en Huancayo, en su Batallón Chacabuco.

Por carta escrita a su padre el día 7 del mes y año, sabemos que hasta esa fecha no había tenido "la menor enfermedad", inclusive durante las excursiones por las breñas. Arturo terminaba dicha misiva comentando que desde Huancayo salía cada mes una compañía para distintos puntos de la región, a relevar unidades similares que ejecutaban operaciones antiguerrillas.
"A la primera compañía de mi Cuerpo le tocó ir a Concepción, un lindo pueblecito que está a cuatro leguas de éste, en el camino de Jauja..."
Cuatro meses más tarde, le correspondía a su 4ª Compañía hacer el reemplazo en Concepción, aquel bonito villorrio. Partió el Subteniente Arturo Pérez Canto, como segundo oficial de su unidad.
En una de las cartas remitidas a Arturo por su madre, decíale doña Delfina: "que sentiría sobremanera el que le ocurriera una desgracia y que su pérdida le ocasionaría un eterno desconsuelo".
El hijo le contestó. "Que si tal cosa llegaba a sucederle, haría por que su muerte fuera acompañada de fúlgidos destellos de gloria, que más bien que sentimiento, le llevara, junto con el ósculo de eterna despedida, un justo sentimiento de orgullo y la satisfacción de haber engendrado al hijo que había sabido morir por la Patria".
El 6 de Julio de 1882 se efectuó el relevo sin novedad. La 4ª compañía del Chacabuco, consolidó sus posiciones en Concepción. 

El día 9 de julio, según el plan de Cáceres, tropas peruanas de aproximadamente 300 soldados y un número indeterminado de indios, descendió al pueblo. Carrera Pinto cerró las entradas a la plaza y se defendió en ella, aunque caída la tarde tuvo que replegarse al cuartel. El combate prosiguió por la noche, y terminó al amanecer del día siguiente.

El Subteniente Arturo Pérez Canto falleció junto a todos los demás chilenos de su compañía.
Su corazón se encuentra actualmente en la Catedral de Santiago, junto a los corazones de Carrera Pinto, Julio Montt y Luis Martínez.
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Saludos
Jonatan Saona

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