domingo, 8 de abril de 2012

Veterano de Independencia

Veterano peruano de la Independencia

En el post anterior publiqué una foto de un veterano chileno de las guerras de Independencia que aún estaba vivo durante la guerra del Pacífico.

Ahora publico esta fotografía de Manuel Ortiz, militar peruano, soldado que luchó en la guerra por la Independencia del Perú, siendo muy joven.
Fue uno de los últimos sobrevivientes de esta generación, y al comenzar la Guerra del Pacífico, Manuel Ortiz era ya un anciano, se podría decir que una reliquia viviente.

En 1895 don Manuel Ortiz y don José Santos Muñoz (otro veterano de la independencia) fueron ascendidos por el presidente Nicolás de Piérola al grado de capitán, además se les asignó nuevas viviendas con todas las comodidades.
La fotografía tiene por fecha 1897
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Un relato sobre un mitin peruano en el cual tiene participación un veterano de la independencia

Descripción del meeting celebrado por la juventud de Lima el 16 de marzo de 1879, diario "El Nacional" de Lima

"A las dos de la tarde hicieron abrir el General, y la multitud se agolpó a él invadiéndolo por completo; las galerías altas y todas las bancas fueron ocupadas por centenares de jóvenes; el salón fue invadido por una gran parte que tuvo que permanecer de pié y los corredores y patios próximos al salón se vieron igualmente repletos de gente.

Pocas veces hemos visto una reunión tan solemne. El mayor orden, la mejor compostura fue guardada por todos los concurrentes.

El señor Santiago Parodi tomó posesión de la silla presidencial y el señor Figueroa tomó su puesto como secretario de la junta directiva.

Abierta la sesión, el señor secretario leyó el acta de la última sesión celebrada por el club Carolino, y en seguida el señor Parodi manifestó en un breve discurso el objeto de la reunión.

Una vez verificada esta iniciativa, el señor La Puente, desde una de las altas galerías, tomó la palabra..

Este discurso fue interrumpido con estrepitosos aplausos repetidos a cada momento. Al terminar el señor La Puente, un hurra resonó en el salón y el entusiasmo fue general.

Después del señor La Puente hizo uso de la palabra el señor Medina, miembro de la escuela de ingenieros, que había sido invitado. Terminado el discurso del señor Medina, la juventud a una voz comenzó a señalar a las personas que deseaba hiciesen uso de la palabra.

El señor Torres Paz, llamado por aclamación a la tribuna, la ocupó; y plácenos felicitarle por su hermoso discurso improvisado. Bravos estrepitosos y aclamaciones de júbilo interrumpían a cada momento al señor Paz, que estuvo verdaderamente inspirado...

En seguida la voz pública llamó al señor Pflucker, que como miembro de los que en la prensa defienden los derechos del pueblo, manifestó su firme propósito de sostener en el periódico la noble causa que hacían suya los jóvenes de la Universidad.
Muchos aplausos resonaron en el General.

Por aclamación fue llamado a la tribuna el señor Domingo Vivero, cuya palabra florida y bien meditada desde que se dejó oír arrebató a la multitud...

Habló en seguida algunas pocas palabras el jefe de la sección crónica de este periódico, opinando como el señor Vivero y felicitándolo.

El señor Neto fue llamado para tomar la palabra, y a nombre de la juventud argentina manifestó en un breve discurso su simpatía por la juventud del Perú y por la noble causa que defendía. El público aplaudió sus palabras.

En seguida fue llamado a la tribuna el señor Patiño Samudio, cuyo discurso fue totalmente aplaudido.
Pidió el público que hablase el joven Pedro Falla Rodríguez, quien improvisó un pequeño discurso recibido con entusiasmo.

Llamaron en seguida a la tribuna al presbítero Pino, quien cediendo a las exigencias de la multitud, repetidas y unánimes, se expresó en medio de estrepitosos aplausos...

El popular poeta José Alvarado, pidió permiso a la asamblea para recitar una pequeña composición poética cuyas estrofas fueron aplaudidas....

No ocupando ningún otro señor la tribuna, se dio lectura a las proposiciones que se habían formulado.

La primera fue aprobada sin discusión, y se refería a elevar una solemne protesta a nombre de la universidad contra el atentado de Chile y a enviar al señor ministro de Bolivia, residente en esta capital, por medio de una comisión nombrada al efecto.

La segunda se refería a formar un cuerpo regular de ejército, que debía ponerse a las órdenes del supremo gobierno.

Esta proposición, suscrita por el señor Parodi, ocasionó una prolongada discusión cuyo acaloramiento fue grande.

Los señores Pfluker, Arnaez y Vázquez de Velasco combatieron la proposición, y la sostuvieron los señores Parodi, Torres Paz, Mendivil y otros.

Se suscitó, al pasar a la votación, la duda de si todos deberían votar o solamente los pertenecientes a la universidad, y se acaloraron los ánimos de tal modo, que todos los agentes del cuerpo universitario abandonaron el salón.

Algunos pedían sesión pública en una plazuela; más el orden prevaleció y una comisión llamó a todos los que se habían retirado, acordándoles el derecho de votar.

En este momento se presentó en el General un anciano veterano de la independencia, que fue saludado con estrepitosos aplausos y conducido de la mano por el señor Torres Paz hasta un sillón colocado a la derecha del presidente del meeting; desde allí suplicó el encanecido e inválido soldado que manifestasen a la reunión que no por hallarse encorvado bajo el peso de los años le faltaba vigor para luchar por la libertad; que la unión constituía la fuerza, y que los principios por los que combatió en Junín y Ayacucho debían ser siempre defendidos por la juventud.

Casi en peso levantaron al anciano veterano los jóvenes universitarios, y los vivas a la patria, a la América y a la libertad resonaron ensordecedores bajo la bóveda del General.

Habló también un señor García, el joven Zavala y el señor Távara, don Ignacio, que manifestó la fe que debíamos tener en nuestro gobierno y en particular en el general Prado.

Modificada la proposición del señor Parodi y acordado que se solicitase la formación de un cuerpo de guardia nacional, al que por indicación del señor Angulo se dijo podían enrolarse todos los jóvenes que lo solicitaran, el señor Hildebrando Fuentes, presidente del club, manifestó lo enorgullecido que se hallaba en acto tan solemne; y después de felicitar a la juventud peruana por su significativa actitud, declaró terminado el meeting..."
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Texto describiendo el meeting tomado del diario "El Nacional" publicado en el libro de Benjamín Vicuña Mackenna "Historia de la Campaña de Tarapacá" tomo I.

Saludos
Jonatan Saona

1 comentario :

Arturo Mustango dijo...

Excelente tu blog, soy aficionado a buscar información sobre la Guerra con Chile en estos momentos estoy recopilando información para una cronología en twitter @huascar1879 teniendo como base el libro de Thonrdike.

Saludos

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