sábado, 26 de septiembre de 2009

Soldados Bolivianos


Este es el relato del corresponsal de "El Nacional" de Lima, que describe en esta forma la partida de los cuerpos bolivianos:

“Arica, Noviembre 11 de 1879”.
Señor Director de El Nacional:

Con gran entusiasmo ha sido recibido el Provisional de Lima Nº 2. Ha desembarcado en medio de los vivas de la multitud agrupada en el muelle y avenidas, vivas que él contestaba por su parte con igual entusiasmo.

A la hora en que desembarcaba el batallón Nº 2, comenzó a desfilar el ejército boliviano al compás de los pasos dobles tocados por sus bandas de músicos y los redobles de tambores y los toques de corneta del Cazadores del Cuzco y el 2º Provisional de Lima.

El batallón Colorados iba a la cabeza. Tiene 700 soldados, musculatura y talla hercúleas, veteranos escogidos todos, y vencedor el que menos en tres combates.

Imponente es el aspecto que presentan esos soldados con sus altos morriones y chaqueta punzó, y pantalones blancos, con sus robustos pies desnudos (calzan ojotas) y con sus Remington apoyados en sus anchas manos y robustos brazos.

La Décima de César y los Granaderos de Napoleón no causaron efecto más imponente que el Colorados.
Su disciplina, por supuesto, no es menor que la de un batallón prusiano.

Imagínese de lo que será capaz un cuerpo igual, con el general Daza que lo manda particularmente, a su cabeza.

Igual cosa debe decirse de los demás batallones bolivianos. He aquí los nombres de los que han salido hoy sobre Tiviliche: Granaderos de Daza (colorados), Sucre (amarillos), Aroma Nº 2 de Cochabamba (Verdes), Viedma Nº 3 de Cochabamba, Escuadrón Vanguardia, compuesto de 40 hombres de cada uno de los Regimientos que forman la Legión Boliviana, El Regimiento de Artillería, La Escolta del General Daza.

Inmenso fué el entusiasmo con que partieron esos soldados; entusiasmo del cual participamos todos los que presenciamos la marcha de tan brava tropa; y mucho más aún, cuando vimos al general Daza, más simpático y apuesto que nunca, en un hermoso caballo tordillo.

Parecía que las penetrantes miradas del general, que sonriendo contestaba los vivas que se le hacían, se desprendía no sé qué luz, presagio de la gloria con que va a cubrirse.

Jamás, vivas y hurras más atronadoras, se han lanzado como los de hoy; vivas y hurras salidos desde el fondo del alma, y arrojados al aire con toda fuerza de los pulmones.

Y de todos los corazones, al mismo tiempo que esos gritos llenaban el espacio, surgían también y se elevaban hasta Dios, ardientes plegarias por ese noble entre los nobles hijo de Bolivia y América.

¡Adelante general!. Lleváis la fortuna de dos pueblos que os aman y os bendicen con toda el alma.
¡Adelante general!. ¡Sois el Gran boliviano!. Quiera Dios reservaros mejor suerte en tierra, que al Gran Peruano le cupo en el mar.

Acompañaron al general hasta una legua fuera de la población, S. S. el director de la guerra, el contra-almirante Montero y todos los jefes y muchas personas de este puerto.

Hubiéramos querido oir palpitar, al despedirse, esos tres corazones de Daza, Prado y Montero, pero desgraciadamente, nos fué imposible conseguir un caballo, y a pie este maldito cuerpo se fatiga demasiado.

Inmensa era la alegría que resplandecía en los semblantes de los jefes y ofíciales bolivianos.
Era la alegría de la victoria o de la muerte, hermosas perspectivas bien cercanas de realización para ellos.

Vencer o morir; sepultar al enemigo odiado; triunfar o encontrar la muerte combatiendo por la patria, y más que por la patria, por la humanidad; porque a la humanidad también ha retado Chile con sus innumerables crímenes desde el robo del 14 de Febrero, hasta el asesinato de las mujeres y niños de Pisagua, el 2 Noviembre; ¡Oh qué alegría en efecto!

Después de despedirse del general Daza, el director de la guerra con el contra-almirante Montero y demás acompañamiento, fué a visitar al núm. 2, Provisional de Lima, y habló a la tropa. No sé lo que dijo, pero desde lejos he oido que lo vivaban y también al contra-almirante Montero....”
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*******************
Saludos
Jonatan Saona

3 comentarios :

teofilo dijo...

Vivas para nada, Daza se retractó de su proyecto y regresó de Camarones

ws2falcon dijo...

Un ejemplo muy claro de lo que el caudillismo representó para el Perú y Bolivia durante la segunda mitad del siglo 19.

ws2falcon dijo...

Puro show. El gran plan de sorprender al ejército chileno no se llevó a cabo. Sorprende que a Daza no se le rebelaran sus oficiales, y lo forzaran a cumplir lo que se esperaba del ejército Boliviano. En fín, así es el caudillismo.

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